Rosario Central y la imposible misión de reemplazar a Di María

Ante Argentinos Juniors, Fideo estuvo ausente por primera vez desde su retorno al Canalla. El partido terminó sin goles en La Paternal.

Rodrigo Mendoza
TyC
Rosario Central enfrentó por primera vez dos desafíos de magnitud. Como primera medida, visitar a Argentinos Juniors, siempre dispuesto a proponer y competir con sus formas, y después poder examinarse sin depender de alguna genialidad de Ángel Di Maríay su magnetismo para influenciar decididamente en los duelos que lo reclaman.

En ese contexto, y con el empate consumado con sabor a justicia en La Paternal, quedó plasmado que Fideo le entrega la cuota de "diferente" a un plantel que luce bien torneado, con un libreto consolidado y con una receta de visitante que sigue cosechando puntos mas allá de las formas.

Ante la ausencia de su líder dentro del campo, Jorge Almirón apostó a transiciones rápidas aprovechando la velocidad de Jaminton Campaz, con los laterales como carril de avance. En el primer tiempo no estuvo lejos de retribuir con gol ese rol picante de tres cuartos hacia adelante. Sin embargo, el mas "parecido" a la función que asume Fideo fue Julián Fernández, quien mas allá de su parecido físico volvió a entregar momentos de enorme talento individual para colaborar con la causa.

Indudablemente, el segmento que más extraño a Di María fue durante los últimos 20 minutos del primer tiempo. Los Canallas perdieron la brújula en el medio, ya nadie podía sostenerla y coincidió con el mejor momento del poderío del Bicho, que erigió a Jorge Broun como una de las buenas figuras de la tarde con un par de tapadas decisivas.

Central
Julián Fernández mostró en La Paternal una buena dosis de su fútbol.

La correcciones del entretiempo le entregaron a los rosarinos una nueva versión, más tonificada, pero con la sensación latente que, con Fideo, las chances podrían haber aparecido en mayor cantidad y continuidad, incluso desde el veneno que sugiere cada pelota detendida. De hecho, ayer existieron dos situaciones propicias que fueron desaprovechadas por flojas definiciones.

El final con cierta sensación de justicia en la distribución de puntos y con un rendimiento que vista la complejidad del desafío dejó satisfechos a los protagonistas auriazules- Se dio un marco para un balance aprobado respecto al comportamiento colectivo sin su gran figura, más allá que quedó plasmado que el símbolo auriazul es un futbolista insustituible a la hora de darle un bonus a la producción futbolística.

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