Órdago millonario a la Finalissima
Qatar, que paga el evento, quiere hacer valer su condición de anfitriona hasta que las órdenes gubernamentales digan lo contrario. La CONMEBOL organiza esta edición.
La Finalissima pertenece a UEFA y a la CONMEBOL, que se turnan en la organización de cada edición. La primera corrió a cargo de Europa y se celebró en Londres. No hubo ningún problema.
La segunda, la que corresponde a CONMEBOL, está encontrándose con más dificultades. El organismo que preside Alejandro Domínguez decidió que el partido no se disputara en Sudamérica, donde quizá correspondía, para llevarlo a Oriente Medio a cambio de una buena tajada económica.
La CONMEBOL tiene el compromiso con Qatar para que la Finalissima se celebre allí. De cambiarlo, tendría que lidiar con cláusulas y cancelaciones que están haciendo que se apure al máximo para no llegar a esos extremos. Además, el paquete incluye más partidos que se engloban en el Qatar Football Festival.
Si, pese a todo, el encuentro entre España y Argentina no se puede disputar en Doha, es CONMEBOL la que debe buscar una alternativa que no tiene por qué coincidir con los deseos de la RFEF de acercarla a Europa. Las tres semanas que faltan para que se juegue la Finalissima invitan a tomar una decisión final la próxima semana, como mucho. Mientras eso ocurre, Qatar se mantiene en sus trece para conservar en su territorio aquello por lo que ha pagado.


