Nueve países de América están entre los más hermosos del mundo: Argentina forma parte de la lista

Estos territorios destacan por su diversidad natural y sus espacios protegidos que los consolidan como referentes del turismo mundial

Infobae

El concepto de belleza suele ser subjetivo, pero existen rincones del planeta que logran un consenso universal. Desde los desiertos más áridos hasta las selvas más densas, la geografía mundial ofrece un espectáculo visual que evoluciona con el paso de los siglos. Esta diversidad impulsa a viajeros y expertos a identificar aquellos destinos que, por su conservación o su impacto visual, merecen un reconocimiento especial como los sitios más fascinantes de la Tierra.


La revista Condé Nast Traveler publicó su lista de los 28 países más hermosos del mundo en este 2026. Un dato resalta sobre el resto para quienes habitamos esta región: de ese selecto grupo, 9 naciones pertenecen al continente americano. Esto significa que casi un tercio de la belleza global que destaca el medio se concentra en esta zona, lo que consolida al territorio como potencia indiscutible del turismo de naturaleza y el paisaje.

Los países del continente americano que están entre los más hermosos del mundo, según Condé Nast Traveler

Brasil

Lençóis Maranhenses en Brasil exhibe
Lençóis Maranhenses en Brasil exhibe dunas de arena blanca y lagunas turquesa, un paisaje casi surrealista protegido por estrictas normas ambientales (Global National Parks)

La magnitud de la naturaleza en Brasil resulta difícil de igualar. El país ofrece una inmersión total en la biodiversidad, término que define la amplia variedad de seres vivos que habitan un ecosistema. En este territorio, la vida silvestre no es un espectáculo lejano, sino una realidad cotidiana. Las Cataratas del Iguazú funcionan como la gran puerta de entrada a este despliegue, donde la bruma de los saltos de agua genera un microclima único.

Más allá del Amazonas, el pulmón verde donde conviven delfines rosados y jaguares, el país resguarda tesoros menos conocidos. El Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses presenta un escenario casi surrealista con dunas de arena blanca que se intercalan con lagunas de color turquesa. Por otro lado, el archipiélago de Fernando de Noronha se posiciona como el refugio costero definitivo, con playas vírgenes que protegen la fauna marina bajo estrictas normas de conservación.

Estados Unidos

Estados Unidos conserva paisajes extremos,
Estados Unidos conserva paisajes extremos, el Gran Cañón y el Antelope Canyon son solo algunos ejemplos de su red de parques nacionales protegidos (REUTERS/Rebecca Noble)

Los Estados Unidos basan su atractivo en la vasta red de parques nacionales. El sistema de áreas protegidas permite conservar formaciones geológicas que tardaron millones de años en esculpirse. La oferta es tan amplia que incluye desde el bosque tropical de El Yunque en Puerto Rico hasta la gélida inmensidad de Denali en Alaska, donde el clima extremo moldea un paisaje de una belleza cruda.

El Gran Cañón de Arizona permanece como el ícono indiscutible, pero el país suma puntos por su capacidad de ofrecer contrastes de temperaturas y escenarios en un mismo territorio. La preservación de estos espacios asegura que el país exhiba catedrales de piedra natural y cañones como el Antelope Canyon, cuyas paredes onduladas atraen a fotógrafos de todo el mundo.

Canadá

Canadá ocupa el segundo lugar
Canadá ocupa el segundo lugar mundial en extensión, sus 48 parques nacionales ofrecen desde glaciares hasta lagos turquesa y aventuras en alta montaña (REUTERS/Mark Blinch)

El segundo país más extenso del globo utiliza cada kilómetro de su superficie para impresionar a quienes lo visitan. Canadá es sinónimo de espacios abiertos y naturaleza en estado puro. En el remoto Parque Nacional de las Montañas Torngat, los glaciares y los fiordos conviven con osos polares y caribúes en un entorno que pocos seres humanos logran pisar.

Cada uno de sus 48 parques nacionales justifica el viaje, según declaran desde Condé Nast Traveler. En el oeste, Banff deslumbra con sus lagos de color turquesa glaciar, mientras que más al norte, en el Yukón, el parque Kluane ofrece una experiencia de alta montaña para los perfiles más aventureros. La escala de sus paisajes genera una sensación de pequeñez frente a la inmensidad del norte continental.

México

El santuario de ballenas en
El santuario de ballenas en El Vizcaíno, México, protege la reproducción de la ballena gris, convirtiendo al país en un destino clave para la vida marina (REUTERS/Carlos Perez Gallardo)

La riqueza de México radica en su capacidad para albergar casi todos los biomas existentes en el planeta. Desde desiertos con arenas de tonos ocre hasta volcanes con cumbres nevadas, la geografía mexicana no da respiro. En el estado de Oaxaca, la formación rocosa de Hierve el Agua crea la ilusión de cascadas petrificadas, un fenómeno visual impactante debido a la acumulación de minerales durante milenios.

El compromiso con la fauna también destaca en el listado. La Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca recibe cada año a millones de insectos que migran desde el norte, mientras que el santuario de ballenas en El Vizcaíno protege la reproducción de la ballena gris. Por si fuera poco, el Cañón del Sumidero en Chiapas añade dramatismo con sus paredes verticales de casi mil metros de altura.

Colombia

Colombia combina selva amazónica y
Colombia combina selva amazónica y cordillera de los Andes, el Parque Tayrona y La Guajira presentan contrastes únicos de playa, selva y desierto (REUTERS/Ueslei Marcelino)

La geografía colombiana presenta una unión poderosa: la selva amazónica y la cordillera de los Andes. Esta combinación permite que el país ofrezca paisajes que van desde el nivel del mar hasta picos nevados en distancias relativamente cortas. El Parque Nacional Natural Tayrona es la cara más visible de esta armonía, donde las palmeras de coco bordean playas que se hunden en una selva situada a gran altura.

En el extremo norte, el cabo de la Vela en La Guajira muestra un encuentro poco común entre el desierto y el mar Caribe. Es un terreno difícil, pero la recompensa visual de los acantilados frente a las aguas cristalinas ubica a Colombia en una posición de privilegio dentro del ranking de Condé Nast.

Perú

Perú ofrece mucho más que
Perú ofrece mucho más que Machu Picchu, el Cañón del Colca y la Reserva Nacional de Paracas albergan aves y playas de arena roja con pingüinos (EFE/ Paula Bayarte)

Aunque muchos asocian al país exclusivamente con las ruinas incas, Perú es un gigante ecológico. Por supuesto, Machu Picchu conserva su mística arquitectónica y paisajística, pero el resto del territorio ofrece maravillas naturales de igual calibre. El Cañón del Colca se posiciona como uno de los más profundos del mundo y es el sitio predilecto para el avistamiento de aves majestuosas como el cóndor andino.

Cerca de la capital, la Reserva Nacional de Paracas sorprende con sus playas de arena roja donde los pingüinos de Humboldt caminan libremente. Esta mezcla de desierto costero y fauna marina convierte a la costa peruana en un punto de alto valor para el ecoturismo.

Argentina

Argentina abarca desde los glaciares
Argentina abarca desde los glaciares y montañas de la Patagonia hasta las Cataratas del Iguazú, destacando por su diversidad de paisajes naturales (Reuters TV/via REUTERS)

La nación austral destaca por la diversidad que ofrece a lo largo de su extensa latitud. En el sur, el Parque Nacional Los Glaciares en la Patagonia presenta un espectáculo de montañas dentadas y campos de hielo masivos que alimentan lagos de colores intensos. La presencia de los Andes marca el carácter de todo el oeste, donde las vicuñas habitan las zonas más altas y áridas.

El contraste llega en el noreste con las Cataratas del Iguazú. Este conjunto de más de 200 saltos de agua, compartido con Brasil, representa uno de los puntos de mayor energía natural en Sudamérica. La capacidad de pasar de un glaciar imponente a una selva subtropical húmeda en un mismo país consolida a Argentina como un destino imprescindible.

Costa Rica

Costa Rica protege más de
Costa Rica protege más de una cuarta parte de su territorio, el Parque Isla del Coco y el Cerro Chirripó son referentes de biodiversidad y aventura (REUTERS/Mayela Lopez)

Bajo el lema de la “pura vida”, Costa Rica decidió proteger más de la cuarta parte de su territorio. Este enfoque conservacionista permite que la naturaleza se mantenga casi intacta. El Parque Nacional Isla del Coco es un sitio de clase mundial para el buceo, gracias a la presencia masiva de tiburones martillo y mantarrayas gigantes en sus aguas protegidas.

En el interior, el Parque Nacional La Amistad protege valles y bosques nubosos, ecosistemas donde la humedad constante permite el crecimiento de una vegetación exuberante. Además, el Cerro Chirripó ofrece el punto más alto del país, desde donde es posible ver ambos océanos en días despejados.

Bolivia

Bolivia sorprende con el Salar
Bolivia sorprende con el Salar de Uyuni, la mayor planicie de sal del planeta, y la Laguna Colorada, famosa por sus aguas rojas y vida silvestre (EFE/Esteban Biba)

Bolivia cuenta con algunos de los paisajes más extraños y cautivadores de la Tierra. El Salar de Uyuni es su carta de presentación: la planicie de sal más grande del mundo que, durante la época de lluvias, se transforma en un espejo gigante que refleja el cielo de forma perfecta.

Hacia el sur, la Laguna Colorada ofrece una visión impactante con sus aguas teñidas de rojo intenso debido a las algas y sedimentos. Finalmente, el Lago Titicaca, el cuerpo de agua navegable más alto del mundo, aporta una belleza serena con sus aguas azules rodeadas de montañas nevadas y pueblos que mantienen tradiciones milenarias sobre islas flotantes.

La lista completa de los 28 países más hermosos del mundo

China

Australia

Brasil

India

Estados Unidos

Canadá

México

Colombia

Francia

Indonesia

Japón

Sudáfrica

Tanzania

Perú

Argentina

Costa Rica

Vietnam

Nueva Zelanda

Bolivia

Reino Unido

Croacia

Islandia

Namibia

Grecia

Noruega

Turquía

Nepal

Suiza

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