Netanyahu advirtió que Israel continuará “aplastando al régimen terrorista de Irán”
El primer ministro israelí aseguró que la ofensiva militar ha destruido infraestructuras clave y eliminado altos mandos iraníes, pero aseguró que la campaña seguirá en todos los frentes
InfobaeEl primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró este martes que la ofensiva militar contra el régimen iraní continuará hasta desmantelar completamente su estructura de poder.
El líder israelí sostuvo que la operación conjunta con Estados Unidos ha modificado la correlación de fuerzas en Medio Oriente y permitió a Israel golpear las bases del régimen iraní.
“El régimen gastó casi un billón de dólares en su intento por aniquilarnos. Les hemos hecho tambalear y caerán más temprano que tarde”, manifestó. El primer ministro insistió en que la campaña militar seguirá en marcha y que la presión sobre Irán y sus aliados aumentará en los próximos días.
El jefe del gobierno israelí subrayó la importancia de la cooperación con Estados Unidos para lograr los avances actuales. Destacó que Israel ha demostrado su capacidad de actuar con iniciativa y golpear objetivos estratégicos.
“Ahora somos nosotros los que atacamos e iniciamos”, señaló. Según Netanyahu, las acciones militares han logrado eliminar infraestructuras nucleares y de misiles en Irán, así como atacar altos mandos militares y la red de seguridad del régimen.
Detalló, además, que las fuerzas armadas israelíes han infligido “diez plagas” a Irán y sus socios, haciendo referencia a la Pascua judía. Entre los éxitos militares, mencionó la neutralización de programas nucleares y balísticos iraníes, la destrucción de infraestructuras críticas, la eliminación de figuras clave, incluido el líder supremo Ali Khamanei, y operaciones contra Hamas en Gaza, Hezbollah en Líbano, rebeldes hutíes en Yemen, milicias palestinas en Cisjordania y el régimen de Bashar al Assad en Siria.
El primer ministro aseveró que, tras estos golpes, Irán y sus aliados ya no representan una amenaza existencial para Israel. Destacó la creación de nuevas zonas de seguridad en Gaza, Siria y Líbano, y anticipó que Israel destruirá viviendas en aldeas libanesas fronterizas para impedir el retorno de desplazados. Netanyahu justificó estas acciones como parte de una estrategia para evitar la reconstitución de amenazas en el futuro próximo.
El impacto de la ofensiva israelí se refleja en cifras difundidas por la Media Luna Roja iraní: más de 113.000 viviendas y comercios dañados, junto a 307 centros de salud y 760 escuelas afectadas.
Según organizaciones independientes, las víctimas mortales entre la población civil y militar iraní ascienden a miles, aunque el régimen de Teherán no ha publicado balances actualizados desde principios de marzo.
En el Líbano, los bombardeos israelíes han causado más de 1.200 muertos, incluidos más de cien menores, y ataques contra ambulancias y hospitales en las últimas semanas han elevado el saldo de fallecidos. La campaña militar no se limita al territorio iraní, sino que se extiende a todos los frentes donde Teherán mantiene alianzas operativas.
Netanyahu pidió a la sociedad israelí y a sus aliados internacionales mantener la moral alta y evitar declaraciones que puedan ser usadas por el adversario. En el ámbito político interno, la oposición criticó al primer ministro por la ausencia de una estrategia de salida y lo acusó de privilegiar la confrontación militar sobre alternativas diplomáticas o soluciones de fondo.
Mientras la operación continúa, Netanyahu reiteró que Israel no detendrá sus ataques hasta lograr el colapso total del régimen iraní y la neutralización de sus aliados en la región. La presión militar y diplomática se mantiene, y el gobierno israelí sostiene que solo la destrucción de la infraestructura hostil garantizará la seguridad de Israel y alterará de forma permanente el equilibrio de poder en Medio Oriente.


