Mundial 2026 | Repesca / Milagro mundialista de Krejci
El ex del Girona provocó el penalti del 1-2, marcó el 2-2 y convirtió su penalti en la tanda para citar a la República Checa con Dinamarca en la final de la repesca.
Un penalti provocado y el 2-2 anotado por el ahora central del Wolverhampton, así como las dos intervenciones consecutivas del meta local en la agónica tanda de penaltis, citan a los checos con Dinamarca. 0-4 ganaron los de Brian Riemer a Macedonia del Norte. Pero visto lo visto en el Fortuna Arena, la República Checa no tiene rival al que temer. Su regreso a una cita mundialista, 20 años después (desde Alemania 2006), está más cerca.
Locura en Praga
Quien escribió el guion de los primeros 45 minutos en Praga tenía ganas de marcha. Tuvo que esperar un poco, después de que el primer intento de una envalentonada Irlanda se estrellase en el travesaño, pero se acabó saliendo con la suya. Porque poco más de 20 minutos después del pitido inicial los pupilos de Heimir Hallgrímsson ganaban 0-2 pero, en la jugada inmediatamente posterior a la carambola que propició la locura en el sector visitante del Fortuna Arena, la República Checa volvió a ilusionarse con estar en el Mundial.
Troy Parrott, jugador de Irlanda, marca de penalti ante la República Checa.FILIP SINGEREl primero de los dos penaltis pitados por el sueco Glenn Nyberg tuvo que pasar por el VAR. Había contacto en el intento de despeje de Darida. Nathan Collins lo provocó, el colegiado lo revisó en el monitor y Troy Parrott, el ‘killer’ que se ha propuesto llevar a Irlanda a un Mundial más de 20 años después, lo convirtió. Con este, y tras el doblete ante Portugal (0-2) y un hat-trick contra Hungría (0-3), son seis goles en sus últimos tres encuentros de clasificación al Mundial.
Cuando parecía que el tanto en propia puerta de los checos dejaba a los de Miroslav Koubek prácticamente fuera, el exgironí Ladislav Krejčí ejerció de capitán. Por eso lleva el brazalete. En la jugada inmediatamente posterior a que el balón fuera botado en un córner, prolongado en el segundo palo, mal despejado hacia su meta por Coufal, estrellado en el travesaño e introducido en la meta local tras tocar, sin querer, en el hombro del portero, el zaguero del Wolverhampton provocó la segunda pena máxima de la noche. Esta vez el árbitro no dudó. Tampoco Patrik Schick, el encargado de hacer el 1-2, en el 25′, desde el punto fatídico.
Héroe Krejci
Fue entonces cuando Krejci terminó de echarse su Selección a las espaldas. También dio un paso al frente Schick, y los checos arrinconaron a los irlandeses en su área durante gran parte del segundo tiempo. Aunque tuvieron que recurrir a Kovar, que se resarció del gol en propia puerta con un paradón que evitó el 1-3, la República Checa forzó la prórroga gracias al ex del Girona. De cabeza, y de espaldas, Ladislav Krejci hizo el 2-2 en el 86′. También ayudó la no salida de Kelleher en el córner. La Selección local tenía una vida extra.
Kovar, de ‘villano’ a héroe
Ni la clara ocasión que Soucek mandó a las nubes ni el penalti no pitado por una posible mano que el VAR revisó pero no llamó a filas al colegiado evitaron que la clasificación a la final de la repesca, entre la República Checa e Irlanda se decidiera en penaltis. Y desde los 11 metros, una vez superado el susto de Sammie Szmodics –se marchó en camilla dos minutos después de entrar tras una fea caída–, la que jugará ante Dinamarca es la Selección checa. Y lo hará gracias a Krejci, pero, sobre todo, a su guardameta Matej Kovar.
Los jugadores de la República Checa celebran la victoria ante Irlanda.David W Cerny

