Muere la influencer Kübra Karaaslan a los 21 años
La creadora de contenido turca, cuyo fallecimiento ha despertado fuertes críticas sociales en el país, ha fallecido tras saltar desde el puente Osmangazi, cerca de Estambul.
La cronología es terrorífica. El suceso tuvo lugar el pasado 23 de marzo, día en el que, según informan medios locales y se ha hecho eco El Universal, saltó del puente ante la mirada de numerosas personas que trataban de convencerla para que no lo hiciera. No solo saltó, sino que el vídeo en el que se ve cómo arroja su propio cuerpo al vacío ha corrido como la pólvora en redes sociales. Sobrevivió a la caída y fue trasladada a un hospital presentando lesiones severas, pero terminó falleciendo al día siguiente a causa de las mismas.
La indignación de todo un país
Detrás de este episodio hay una realidad social que ha levantado un aluvión de críticas en Turquía. Karaaslan, apasionada seguidora del Fenerbahçe, compartía vídeos en TikTok de estilo de vida, outfits, mensajes positivos y bailes virales. Sin embargo, en las últimas semanas decidió cerrar todas sus redes sociales, así como sus cuentas bancarias, y casi eliminar su huella digital. Todo esto ha marcado la investigación de las autoridades, que se encuentra en marcha con el objetivo de esclarecer los hechos que llevaron al trágico desenlace.
Quien ha surgido como uno de los nombres más importantes en la reconstrucción de los hechos es el padre de la joven, Osman Şevket Karaaslan, imán de la mezquita Hz. Yusuf, en el distrito Ümraniye de Estambul. El líder religioso no solamente se había pronunciado en contra de la actividad digital de su hija, sino que, directamente, ha sugerido que lo sucedido es producto de sus publicaciones en redes sociales.
“Le dije repetidamente a mi hija que hacer vídeos en TikTok y bailar para los hombres estaba mal. Realmente intenté corregirla, pero no me hacía caso. Parece que esto era su destino”, ha reflexionado el progenitor de la difunta influencer. Numerosas personas han saltado ante estas palabras al considerar la actitud de Şevket Karaaslan como un ataque contra la libertad de su hija, tachando al imán de retorcer la salud mental de la joven. Sea como fuere, la comunidad digital turca lamenta la prematura partida de Karaaslan y el telón de fondo social en el que ha sucedido.


