Misterio Brahim
Después de ser decisivo ante Valencia y Rayo, los minutos del malagueño caen en picado: solo el 11% en los últimos cinco partidos. Tras la Copa de África, en 165’, dos asistencias y un penalti provocado.
Un bajón de importancia que llega después de los dos encuentros donde más incidencia tuvo en el resultado. Una asistencia y un penalti provocado en la victoria ante el Rayo (2-1) y el pase decisivo para que Mbappé sentenciase al Valencia (0-2). En ese momento, la afición pedía a Brahim: más de un 70% de los lectores de AS que participaron en una encuesta lanzada consideraban que merecía una titularidad que se le resistía desde hacía más de tres meses. Sin embargo, tras los flashes llegaron esos cinco partidos: (sin contar descuentos) 17 minutos contra la Real, 26’ ante Osasuna, 4’ en la ida con el Benfica y a 0’ en la vuelta y los últimos 3’ ante el Getafe. La radiografía del misterio.
La expectativa, la realidad
De Marruecos, a pesar del funesto final que le hizo enjuagar las lágrimas propias y todo un país en una publicación llena de sentimiento, volvió reforzado. Con la medalla de plata y esa pena máxima ante Senegal, pero con los cinco tantos que le convirtieron en pichichi de la competición por delante de Osimhen y Salah (cuatro cada uno) y en el León del Atlas. Con un objetivo claro: utilizar la competición como trampolín en el Madrid. Para convertir esas apenas cuatro titularidades y 23,4% de los minutos con Xabi en mucho más. No obstante, la realidad ha resultado antónima.
Las cifras
Es el 17º madridista en minutos desde su regreso de la Copa de África. Solo los canteranos, Ceballos y Carvajal y Rodrygo, estos últimos por lesiones, aparecen por detrás en el contador. La respuesta numérica del internacional marroquí, esas dos asistencias y el penalti provocado. Cada 55 minutos ha participado en un gol.
Para contextualizar: Mbappé lo ha hecho cada 63’ (ocho goles, una asistencia y un penalti provocado); Vinicius, cada 73,3’ (siete tantos, dos asistencias, dos penaltis provocados); Bellingham o Mastantuono, en 280’ y 302’ respectivamente, han aportado un tanto cada uno; y Güler, en 805’, dos asistencias. En un Madrid apagado, Brahim, en lugar de ser revulsivo, está siendo un misterio.


