La ‘trampa’ de Kimmich y Olise mete en un lío al Bayern

Desde Alemania apuntan a que la UEFA podría estudiar las amarillas, presuntamente provocadas, y sancionar a los dos cracks para un eventual cruce con el Real Madrid en cuartos.

José Carlos Menzel
As
El set del Bayern al Atalanta (1-6) en la ida de los octavos de final de la Champions puede tener consecuencias inesperadas. Desde Alemania apuntan a que la UEFA podría estudiar las amarillas vistas por Michael Olise y Joshua Kimmich, por lo que ambos jugadores, titularísimos en el campeón alemán, peligrarían para el más que probable cruce con el Real Madrid en cuartos. Ambos fueron amonestados por perder tiempo cuando el marcador ya era de 0-6, una tarjeta que les acarrea sanción para la vuelta ante los italianos pero que, en teoría, les limpiaría de cara a cuartos. Precisamente ese contexto ha levantado sospechas sobre si las tarjetas pudieron ser provocadas de forma deliberada.

La posibilidad de una investigación no es menor, ya que existe un precedente relevante en Champions. En 2019, la UEFA castigó con dos partidos al entonces capitán del Madrid, Sergio Ramos, después de que el propio central admitiera haber buscado una amarilla contra el Ajax para llegar limpio a cuartos. El caso del camero ha vuelto a ponerse sobre la mesa tras lo ocurrido en Bérgamo, donde Olise y Kimmich vieron su tercera amonestación de la competición en circunstancias llamativas.

El exárbitro Manuel Gräfe advirtió públicamente del riesgo de un castigo mayor. “Kimmich y Olise se enfrentan a una sanción más larga que solo un partido”, señaló el alemán en la red social X. Según su análisis, “ambos reciben amarilla por perder tiempo de manera evidente con 0-6 en el marcador y quedan sancionados ahora, pero libres para rondas posteriores más difíciles”. Y Gräfe añadió: “Ramos fue sancionado con dos partidos por algo similar y no sería sorprendente que ahora ocurriera lo mismo con ambos jugadores del Bayern”.

Kimmich, como es normal, negó cualquier intención de forzar la tarjeta. “¡No!”, respondió cuando se le preguntó si la pérdida de tiempo había sido deliberada. El centrocampista explicó que simplemente tardó en sacar una falta porque no quería “sacar en fase de presión” del Atalanta. “Tardé demasiado, eso seguro. Pero creo que, si a Musah no se le hubieran cruzado los cables, quizá el árbitro lo habría dejado pasar”, argumentó. Para Gräfe, su explicación fue “un buen intento y está formulada de manera inteligente”, aunque cree que la UEFA revisará las imágenes: “Con 0-6 no hay motivo real para perder tiempo y que ambos jugadores lo hagan de esta forma resulta muy llamativo”, subrayó. Queda por ver si la UEFA abre expediente o no.

Entradas populares