Kristi Noem llegará a Ecuador para consolidar acuerdos del Escudo de las Américas impulsado por Trump
La enviada especial de Washington arribará a Quito este 24 de marzo, en su tercera visita al país
Infobae
Kristi Noem llegará a Quito la noche del 24 de marzo como enviada especial de Estados Unidos para la iniciativa “Escudo de las Américas”, en una visita que busca la firma de acuerdos de seguridad con el gobierno ecuatoriano, según confirmaron a Infobae fuentes de alto nivel en Washington.
Por lo pronto, ni la Presidencia ni la Cancillería ecuatoriana han emitido detalles de la visita de Noem.
La ex secretaria de Seguridad Nacional, quien fue removida del cargo a inicios de marzo tras tensiones políticas en Washington, fue designada por el presidente Donald Trump para liderar la implementación regional de esta estrategia, considerada uno de los ejes centrales de su política exterior en América Latina. Su nuevo rol está enfocado en asegurar compromisos concretos de los países aliados dentro del esquema de cooperación impulsado por la Casa Blanca.
De acuerdo con la información obtenida por este medio, Noem mantendrá reuniones con autoridades del Ministerio del Interior y de Gobierno, en un contexto en el que Estados Unidos busca avanzar en la firma de convenios bilaterales. Algunos de esos acuerdos son considerados “sensibles” por varios gobiernos de la región debido a sus implicaciones en materia de seguridad y cooperación operativa.
Ahí se concentra el principal obstáculo. Cuando se lanzó la iniciativa, ninguno de los países convocados firmó aún los instrumentos que permitirían activar plenamente el componente operativo del Escudo de las Américas.
La razón central radica en las preocupaciones sobre soberanía, uso de la fuerza y posibles implicaciones militares derivadas de estos compromisos. Incluso Trump regaló un marcador a los presidentes, en señal de que algún momento se firmarán los acuerdos en el marco de la estrategia regional impulsada por Washington.
Durante la presentación oficial del plan, Trump planteó que la lucha contra estas amenazas requerirá una articulación más estrecha entre los aparatos de seguridad e incluso el uso de capacidades militares. “La única forma de derrotar a estos enemigos es desatando el poder de nuestros ejércitos. Tenemos que usar nuestro ejército. Ustedes tienen que usar el suyo”, afirmó en ese momento. Esa definición ha generado cautela en varios gobiernos, que evalúan los costos políticos y estratégicos de adherirse plenamente a la iniciativa.

La visita de Noem se produce semanas después del lanzamiento del Escudo de las Américas en Miami, donde Trump presentó la iniciativa junto a doce mandatarios de América Latina, incluido el presidente ecuatoriano Daniel Noboa. El plan combina herramientas diplomáticas y de seguridad para enfrentar el crimen organizado transnacional, en particular los vínculos entre carteles de la droga y redes asociadas a Irán, así como para contener la influencia de China en la región.
Según lo anunciado en ese encuentro, la iniciativa contempla la coordinación entre Estados Unidos y sus aliados para desmantelar organizaciones criminales, limitar sus fuentes de financiamiento y fortalecer las capacidades de combate de los países participantes . Sin embargo, la implementación práctica de estos objetivos depende de acuerdos específicos que cada gobierno debe negociar de forma bilateral con Washington.
En este escenario, la gira de Noem adquiere un carácter decisivo. Su designación como enviada especial responde precisamente a la necesidad de Washington de avanzar en negociaciones que no han prosperado por la vía diplomática tradicional. Su perfil político y su cercanía con Trump la posicionan como una figura clave para intentar cerrar acuerdos en el corto plazo.
El domingo, 22 de marzo, Noem arribó a Honduras en una etapa decisiva para la cooperación en seguridad regional y la lucha contra el narcotráfico en el continente. Su llegada a Ecuador se enmarca en esa misma dinámica de acercamientos directos con gobiernos considerados estratégicos dentro del esquema del Escudo de las Américas.
Para Ecuador, la visita ocurre en medio de una crisis de seguridad interna y de un proceso de fortalecimiento de la cooperación con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico. El país es un actor relevante dentro de la arquitectura regional que impulsa Washington, según lo han demostrado ambos gobiernos.


