Jugadores y técnicos argentinos no quieren ver a España
A menos de dos semanas de la fecha fijada (27 de marzo), la Finalissima está más cerca de la cancelación que de la celebración.
AsLa Finalissima se ha convertido por causas ajenas (guerra) y propias en una historia sin fin de esas que solo se dan en el mundo del fútbol. La realidad dice que, a menos de dos semanas de la fecha indicada para su disputa (27 de marzo), la suspensión del encuentro está más cerca que la posible celebración, pese a los denodados intentos tanto de la UEFA como de la Federación Española de Fútbol de encontrar un punto de acuerdo con la AFA para la disputa de un título oficial como es la Finalissima, ese que iba a ser un maná económico y que está terminando por ser un dolor de cabeza constante. De hecho, el Real Madrid y sus dirigentes ya no cuentan con la disputa del partido.
El acuerdo para que se celebrará en Doha ya arrancó con ciertos problemas y se retrasó en la firma del acuerdo. El dinero (20 millones de euros) y una especie de ‘torneo’ de seis partidos pusieron a todas las partes de acuerdo (UEFA, Conmebol, RFEF y AFA, más el añadido de Egipto y Qatar). Argentina, jugadores y asociación, tardó en encontrar el punto de entendimiento en el reparto del dinero que iba a recibir por jugar en Doha el partido ante España y un segundo amistoso. Los que lucen la albiceleste pidieron lo suyo y no dieron el ok hasta que no lo consiguieron.
Dos meses antes de la firma, y en pleno sorteo de la Copa del Mundo, Leonel Scaloni, seleccionador argentino, ya avisó de lo poco oportuno de jugar ante España tres meses antes del inicio de la cita norteamericana. Ni el técnico ni los jugadores querían el partido. El dinero logró que terminaran diendo el sí a la disputa de la Finalissima. El dinero ha desaparecido y los problemas se han multiplicado:
La aparición del conflicto bélico y el adiós del mucho dinero que Doha ponía para la disputa del partido lograron que las pocas ganas argentinas de jugarlo desaparecieran y menos aún en territorio español. En la memoria, la goleada que la Selección española endosó a la albiceleste en el Metropolitano (6-1) tres meses antes de la disputa del Mundial de Rusia. No querían vivir una experiencia positiva.
En estos momentos, las federaciones implicadas en los seis partidos que se iban a disputar en Qatar buscan alternativas. Según ‘Olé’, la AFA había puesto sobre la mesa la alternativa de jugar el partido en Roma, circunstancia complicada de llevar a cabo por cuestiones logísticas.’ Dicen que la propuesta la han hecho con la boca pequeña.
Las pocas ganas argentinas del partido, ya sin el incentivo económico de por medio, están siendo un factor decisivo para que las campeonas del mundo y de Europa estén buscándose la vida con otros posibles rivales en la última ventana antes del Mundial. La pereza de la campeona de América en estos momentos se está imponiendo a las ganas y la motivación española y de la UEFA.


