Irán atacó la principal refinería de gas de Qatar y lanzó drones contra instalaciones clave en Emiratos Árabes Unidos
Las hostilidades provocaron incendios en instalaciones energéticas estratégicas y activaron operativos de emergencia en la región
InfobaeEl régimen de Irán lanzó una serie de ataques este miércoles contra Emiratos Árabes Unidos y Qatar que desencadenaron incendios en instalaciones energéticas de primer orden en ambos países.
En Qatar, un bombardeo iraní provocó un incendio de gran magnitud en la refinería de Ras Laffan, el núcleo de la industria de gas natural licuado del país y una de las mayores del mundo. Las autoridades qataríes informaron que el fuego causó “graves daños” en la planta, aunque no se reportaron víctimas hasta el momento.
“Los equipos de emergencia fueron desplegados de inmediato para contener las llamas”, señaló la empresa estatal QatarEnergy.
En paralelo, Emiratos Árabes Unidos también fue blanco de ataques. Según fuentes oficiales, un dron fue interceptado en la gobernación de Al-Kharj cuando intentaba alcanzar un depósito de combustible utilizado para abastecer aviones estadounidenses.
El Ministerio de Defensa emiratí confirmó la activación de sistemas de defensa para neutralizar la amenaza. Otro intento de ataque dirigido a una planta de gas en la región este del país fue igualmente frustrado antes de que ocurrieran daños mayores.
Los ataques iraníes se produjeron como represalia tras los bombardeos israelíes y estadounidenses del mismo día contra instalaciones gasísticas en Pars Sur, en la costa sur de Irán, donde se sitúa el mayor yacimiento de gas del planeta, compartido con Qatar.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, advirtió que las ofensivas contra el sector energético de su país tendrían “consecuencias incontrolables” y que la escalada militar podría afectar a toda la región y al mundo.
“Este tipo de acciones agresivas no supondrán ningún beneficio para el enemigo sionista estadounidense ni para sus aliados; al contrario, no harán más que agravar la situación y podrían desencadenar consecuencias incontrolables que acabarían afectando a todo el mundo”, amenazó el mandatario.
En Ras Laffan, la defensa civil de Qatar y equipos de rescate trabajaron durante horas para controlar el incendio y evitar una catástrofe mayor. El Ministerio del Interior qatarí confirmó que la emergencia fue contenida sin que se registraran lesionados, aunque la infraestructura energética sufrió daños significativos.

La zona industrial de Ras Laffan, ubicada a 80 kilómetros al norte de Doha, es esencial para la exportación de gas natural licuado y alberga a varias compañías internacionales. El Ministerio de Exteriores de Qatar condenó el ataque y lo calificó como “una flagrante violación de la soberanía del Estado y una amenaza directa a su seguridad nacional y a la estabilidad de la región”.
Irán había emitido previamente advertencias de evacuación para varias instalaciones petroleras en Arabia Saudita, Emiratos y Qatar, incluyendo la refinería de Ras Laffan, anticipando los ataques que se concretaron horas después.
Las amenazas directas y la materialización de los bombardeos reflejan la gravedad del deterioro de la seguridad regional y el riesgo creciente para el suministro energético global. El Golfo Pérsico, que concentra una parte sustancial de la producción y exportación mundial de hidrocarburos, se encuentra en máxima alerta ante la posibilidad de nuevos ataques y ante el impacto que una crisis prolongada podría provocar en los mercados internacionales.
La respuesta internacional no se hizo esperar. Qatar condenó enérgicamente el bombardeo sobre sus instalaciones estratégicas, mientras que Estados Unidos y sus aliados estudian medidas adicionales para proteger el flujo de energía y evitar una interrupción mayor que pueda desestabilizar aún más la economía global. El episodio de este miércoles confirma la vulnerabilidad de las infraestructuras energéticas en la región y eleva la tensión en uno de los escenarios geopolíticos más sensibles del planeta.


