Independiente Rivadavia aprovechó su momento, sentenció el partido y dejó a Ángel Di María en el banco

El club mendocino sigue en lo más alto de su zona, evitando que el Canalla lo superara; con siete triunfos es el que más ganó en el Apertura

Y una vez más, el Canalla ponía a prueba su capacidad para subsistir sin la presencia de Ángel Di María en el equipo inicial, materia desaprobada hasta el momento. Aunque este domingo debía hacerlo en medio de la disputa por el liderato, un contexto que podía significar un clic positivo desde el carácter para sobreponerse a su falta o uno negativo para, posiblemente, entender que su regreso lo emocionó tanto que ahora vive aferrado a él.

A diferencia del equipo de Jorge Almirón, el conjunto de Mendoza fue contundente y conformarse no le salió mal.
A diferencia del equipo de Jorge Almirón, el conjunto de Mendoza fue contundente y conformarse no le salió mal.X.com

Ocurrió lo segundo, como el año pasado ante Independiente (0-1), recientemente contra Argentinos (0-0) y en los últimos 60 minutos en Arroyito ante Banfield, en los que perdía hasta que ingresó y aportó dos centros para revertirlo.

Los primeros minutos significaron un progreso en la causa y, al mismo tiempo, engañaron. Porque, en medio de un terreno de juego desprolijo, Central dominó las acciones, fluyó en lo ancho de la cancha, tuvo movilidad y, aunque lo presionaran alto, encontró manejo limpio en Franco Ibarra, ese 5 de marca que se pone el smoking y se luce jugando: no va a durar mucho más en el fútbol argentino.

Jaminton Campaz fue, con poco, el más atrevido de Rosario Central durante el primer tiempo, mientras que en el complemento fue el único jugador que se animó a inquietar las manos de Bolcato.
Jaminton Campaz fue, con poco, el más atrevido de Rosario Central durante el primer tiempo, mientras que en el complemento fue el único jugador que se animó a inquietar las manos de Bolcato.X.com

La pelota se movía y el local se frustraba, pero no se desacomodaba. Porque al equipo de Jorge Almirón le faltó un ítem que ya estaba anotado dentro de las falencias sin Fideo: la profundidad. Un lateral rival al área canalla bastó para romper todo. A los 16 minutos y tras el rechace, Gómez se regaló el gol de la fecha en su cumpleaños número 31: desde la curva de la medialuna metió un bombazo violento, de aire, que infló la red cerca de un ángulo.

Lo impactó y la Lepra mendocina, con la confianza elevada, empezó a opacarlo invirtiendo comodidades. Se repartieron la pelota, pero -de repente- fue la visita la que empezó a llegar tarde a los balones y a ver cómo el ganador se inflaba de fútbol.

Tanto que llegó al arco de Jeremías Ledesma con un remate tímido de Fabrizio Sartori en el área chica que el arquero contuvo con las piernas. Sin embargo, un minuto después, a los 28, llegó el segundo gol, producto de un grosero error de Facundo Mallo. En el toqueteo defensivo, jugó de memoria para Gastón Ávila, cuya posición estaba ocupada por el delantero Arce, que presionó: el paraguayo se fue mano a mano y rompió el arco.

Mallo no jugaba desde la cuarta fecha, pero los ligeros cambios de nombres y formas en busca de la mejor forma sin el campeón del mundo parecen bastar para un diagnóstico no favorable.

El blooper de Mallo para el gol de Arce

El segundo tiempo reinició el juego, con la clara diferencia de que el conjunto de Alfredo Berti ahora miraría sólo por la clara postura de esperar, satisfecho con el 2-0. Entonces, el Canalla volvió a manejar la pelota como en la primera mitad y creció, con mayor prolongación y llegando más al arco de Nicolás Bolcato.

Aunque, a la profundidad, ahora le faltó atreverse, como cuando Jaminton Campaz sacó un remate de media distancia por el que el arquero tuvo que poner las manos firmes: en varias aproximaciones titubeó el toque final. La chance más peligrosa de Central, como ocurrió en la primera mitad con un cabezazo alto de Enzo Giménez, provino de una pelota parada en la que se impuso Alejo Véliz y la impactó en el travesaño.

Vicente Pizarro, al igual que sus compañeros, comenzó el duro cotejo metido en la circulación y la movilidad, pero la intención no prosperó en los últimos metros y el Canalla lo padeció en su arco.
Vicente Pizarro, al igual que sus compañeros, comenzó el duro cotejo metido en la circulación y la movilidad, pero la intención no prosperó en los últimos metros y el Canalla lo padeció en su arco.X.com

Hubo una más mediante Ignacio Ovando, pero salió muy desviada. En ese sentido, por esa vía también Independiente pudo haber llegado al tercero, por el testazo de José Florentín que salió al lado de un palo.

Jorge Almirón y su equipo volvieron a desaprobar sin su Ángel, que calentó unos pocos minutos en el primer tiempo, pero decidieron dejarlo en el banco para que terminara de recuperarse: Independiente Rivadavia no perdonó, sentenció el partido a tiempo y dejó al crack sin aspiraciones de magia.

Lo mejor del triunfo de la Lepra mendocina


Entradas populares