Estados Unidos da el golpe definitivo: aprobado un cable submarino que puede cambiar el equilibrio mundial
El proyecto Humboldt, impulsado por inversión estadounidense, busca conectar Sudamérica con Oceanía y refuerza la competencia tecnológica frente a China.
AsEstados Unidos ha dado un paso clave en la carrera por el control de las infraestructuras digitales globales con el impulso definitivo al cable submarino Humboldt, un ambicioso proyecto que conectará Sudamérica con Oceanía. La iniciativa sitúa a Chile en el centro de una creciente competencia estratégica con China por el dominio de las comunicaciones internacionales.
El proyecto contempla la instalación de un cable de fibra óptica de 14.800 kilómetros que unirá Valparaíso con Sídney, consolidando una nueva ruta digital en el Pacífico Sur. Esta infraestructura no solo permitirá mejorar la conectividad entre continentes, sino que también refuerza el papel de Chile como nodo tecnológico en la región.
En un contexto en el que los cables submarinos transportan alrededor del 99% del tráfico mundial de datos, mientras que apenas el 1% circula por satélite, este tipo de proyectos adquiere una importancia clave. Actualmente existen cientos de cables activos en todo el mundo, y América Latina se perfila como un escenario cada vez más relevante en la competencia tecnológica global.
La competencia china
El impulso al cable Humboldt llega en medio de tensiones entre Washington y Pekín por el control de estas redes estratégicas. Mientras el proyecto respaldado por Estados Unidos avanza, la alternativa impulsada por China, el Chile-China Express—que pretendía conectar Chile con Hong-Kong— pierde fuerza en el nuevo contexto político.
El Gobierno chileno ha mostrado su preferencia por la iniciativa vinculada a capital estadounidense, lo que refuerza el alineamiento con esta estrategia. La infraestructura será desarrollada por una sociedad conjunta entre el Estado chileno y la empresa tecnológica Google, que se encargará tanto de su construcción como de su futura operación.
El cable tendrá una alta capacidad de transmisión de datos y está previsto que entre en funcionamiento en 2028, con una vida útil de varias décadas.
Impacto estratégico y tecnológico
El control de las rutas de datos se ha convertido en un elemento central del equilibrio global. Más allá de la conectividad, estas infraestructuras influyen en la seguridad, la economía digital y la soberanía tecnológica de los países.
La alternativa china, liderada por la compañía China Mobile, planteaba una conexión más extensa entre Sudamérica y Asia. Sin embargo, las tensiones políticas y la presión internacional han condicionado su viabilidad.
El avance del cable Humboldt refuerza la presencia estadounidense en una región clave y evidencia cómo la competencia tecnológica se traslada también al fondo de los océanos.


