España 3 - Serbia 0 / ¡Que el Mundial empiece ya!
Dos golazos de Oyarzabal y uno del debutante Víctor Muñoz lanzan a España ante Serbia en la
Una vez pinchado el globo de la Finalissima, esa especie de fiesta de cumpleaños en la que nos quedamos sin regalo, España eligió a Serbia como rival para este viernes 27 de marzo que desde hacía semanas tenía marcado en rojo. Una selección que se ha quedado fuera del Mundial y que está dirigida por alguien que conoce el fútbol español de cabo a rabo, tanto en su etapa de jugador como de entrenador, llamado Veljko Paunovic.
Su salida del Oviedo dolió a muchos, que no entendieron el despido cuando el calendario acababa de pisar octubre. Solo ocho jornadas disputadas y a la calle. Así de fácil (para alguno), así de sorprendente (para la mayoría). Ahora, con el escudo de Serbia cosido en el pecho, trata de armar un equipo con el que competir ante los grandes del panorama mundial. España, por tanto, se antojaba el adversario idóneo, una selección con títulos en el bolsillo, con talento y sangre joven y aspirante a todo en ese gran campeonato que está a la vuelta de la esquina.
La Cerámica resultaba un buen escaparate para unos y otros. El balón tiende a rodar sin sobresaltos en ese césped, con el Villarreal fiel al estilo caviar sea cual sea el rival al que se enfrente. Bien conoce esa filosofía Baena, brillante groguet que ahora defiende al Atlético y al que De la Fuente dio plaza en el once titular para enfrentarse a Serbia. El de Roquetas de Mar era una de las novedades, como también lo eran Cubarsí, Llorente o Fermín. Y los tres se habían ganado esa oportunidad a pulso.
Pau se ha erigido en pieza clave en esa defensa a la que Flick acostumbra a jugar a la ruleta rusa en cada partido del Barça. Lo de Marcos no tiene nombre, porque en cada partido se multiplica para delirio de Simeone, ya sea en el lateral derecho o unos metritos más arriba. Y Fermín... Fermín es Fermín, un pulmón extra en el centro del campo, lo más parecido a Gavi hasta que Gavi vuelva a La Roja. Y con un olfato capaz de encontrar el gol incluso desde el túnel de vestuarios.
España dio buena imagen desde el primer minuto y no solo por la nueva equipación, ese burdeos y blanco roto que está de moda ya por nuestras calles y, en versión chándal, incluso entre algún que otro DJ. Esas buenas sensaciones nacían en Rodrigo, continuaban en Pedri y encontraban una nueva alianza entre Llorente y Fermín, dolor de cabeza para Terzic por la banda derecha del ataque español.
Obra de arte y zurdazo
Por allí se gestó el gol que resquebrajó la resistencia serbia al paso por el minuto 16. Lamine, cómo no, acaparó todas las miradas y filtró el pase a la frontal del área, donde Fermín se giró y asistió a su izquierda para que el balón, tras pasar entre las piernas (adrede, no sin querer) de Baena llegara a Oyarzabal. ¿Resultado? Zurdazo sin contemplaciones ante el que nada pudo hacer Vanja Milinkovic-Savic. Un gol que fue una joya.
Stankovic perseguía a Pedri allí donde fuera, pero este jugaba al trampantojo, a hacer ver lo que no es: se dejaba caer a zonas en las que intercambiaba tarea con Baena, quien de ese modo sorprendía al centro del campo serbio. Paunovic sufría en el banquillo viendo a sus pupilos perseguir sombras. Y Birmancevic, sorprendente titular pues apenas tiene minutos en el Getafe, y Mitrovic quedaban varados en el ataque sin un balón que roer.
También sufría Gudelj, quien pensaría que ya tiene bastante con las penurias del Sevilla como para ocuparse de frenar también los ataques de La Roja. Y así sucedió, fue testigo directo de ese ataque, a punto de llegarse al descanso cuando Oyarzabal recibió un balón en la frontal del área que era un auténtico regalo. No lo desaprovechó el de la Real. Su zurdazo a la escuadra mejoró incluso el del 1-0.
Y supuso el carpetazo al partido, que a partir de ahí entró en una fase de no agresión y dio paso al habitual carrusel de cambios en este tipo de amistosos. Un baile del que disfrutaron especialmente los debutantes Cristhian Mosquera y Víctor Muñoz, que lograba el justo premio a su gran temporada en Osasuna. Y mejor no lo pudo hacer, pues en la primera ocasión que tuvo, dio en la diana. Fue un remate sutil con el exterior tras la excelente asistencia de tacón de Ferran. Un gol con el que sumarse a esa carrera por estar en la gran cita que aguarda en Canadá, México y Estados Unidos. Esa que ve con tan buenos ojos De la Fuente... mientras toca madera.


