España 0 - Egipto 0 / España baja el suflé
La revolución en el once pasa factura a La Roja. Joan García debuta en su excasa. Lamentables cánticos racistas en la grada.
Vaya por delante mi decepción por el once con el que España saltó al césped del RCDE Stadium. Una decepción que no estaba motivada por los nombres en sí, nada más lejos, sino por el hecho de renovar casi al completo el equipo que el viernes había derrotado a Serbia en Vila-Real. ¿De verdad era necesaria esa revolución? ¿De verdad pueden sacarse muchas conclusiones con un centrifugado así?
Solo repetía Lamine Yamal, imagino que como respuesta al merchandising y al tirón que hoy día tiene el extremo del Barça, ya sea en Cornellà, Berlín o Sao Paulo. ¿Su presencia sí estaba realmente justificada? Y ni siquiera esgrimo el Atleti-Barça que aguarda el sábado como posible razón para haberle dejado en el banquillo, porque ahí están las palabras de Luis de la Fuente en la previa: “Yo pienso únicamente en la Selección; los clubes, hoy y aquí, no me interesan nada”. Pues entonces, carpetazo al tema, vayamos con el partido.
Egipto era la elegida para el antepenúltimo test de La Roja para preparar el Mundial. Tan solo hubo un cambio de fecha, del 30 al 31 de marzo, tras el reseteo debido a la cancelación de la Finalissima ante Argentina. Egipto es un buen rival ante el que probar fuerzas, aunque Egipto sin Salah es como una Semana Santa sin torrijas. En su ausencia, Marmoush sostenía la bandera del equipo como gran figura internacional del City.
Egipto acudía a Cornellà tras golear a Arabia Saudí (4-0), rival de España el próximo 21 de junio en Atlanta. Cayó en semifinales de la última Copa de África (1-0 ante Senegal, la campeona hasta que llegó el enjuague en los despachos), pero su presencia en la Copa del Mundo del próximo verano era suficiente credencial para que España estuviera prevenida.
La Roja pisó el césped con la innovadora pareja de centrales Mosquera-Huijsen y dos notas especialmente destacadas entre tanto cambio: la vuelta de Carlos Soler, que no jugaba desde la eliminación de la Selección en Qatar 2022, y el debut de Ander Barrenetxea, justo premio a su labor en esa Real que tanto seduce.
Marmoush era el peligro
Pero a España le costó dar con el interruptor del buen juego. Un remate de Olmo, un chispazo de Lamine con ese pase de exterior al que se ha aficionado últimamente, pero poco más. Juego plano que no hacía daño a los de Hossam Hassan, que con el paso de los minutos se fueron sintiendo más cómodos hasta el punto de empatar en posesión de balón y protagonizar el primer temblor de tierra con el remate al palo de Marmoush en el minuto 29. Fue el único sobresalto para una grada que, pese al gris de fondo, seguía fiel a su apoyo a La Roja.
Así que la segunda parte dio inicio con cuádruple dosis de paracetamol: Rodri, Pedri, Fermín y Víctor Muñoz al césped en lugar de Fornals, Soler, Lamine y Olmo. Respiró Hansi Flick (Yamal es clave para el Metropolitano) y dejó de hacerlo Egipto, sometida desde ese momento a un mayor estrés.
Fermín tardó siete minutos en mover el tablero, pero su zurdazo salió desviado a córner por un defensor egipcio. Poco más tarde Pedri provocó la estirada de Shobeir e instantes después los decibelios del RCDE Stadium subieron y subieron cuando Joan García debutó con La Roja. Y lo hicieron aún más cuando Grimaldo estrelló una falta en el larguero (86’) en lo que sería el último intento de batir a una Egipto que acabó con diez y a la que el empate le supo a gloria.


