Es la hora de Dylan Gorosito
Ya sin Blondel en el plantel y con Weigandt en un flojo nivel, el juvenil despierta más expectativas que el Chelo y Barinaga juntos. Se destacó en el Mundial Sub 17 y Sub 20, pero en Boca no le dan la oportunidad al menos de demostrar. Solo se pide un poco de lógica y sentido común.
El tercero en la lista de preferencias es Dylan Gorosito, un chico de 20 años que se destaca en Reserva y sorprendió en los últimos Mundiales Sub 17 y Sub 20. Su debut en el Xeneize fue el 21 de julio de 2024, cuando Diego Martínez lo puso como titular en el 2-2 como visitante frente a Defensa y Justicia. Tras un flojo rendimiento lo sacó en el entretiempo y nunca más volvió a tener una chance hasta el 24 de febrero pasado, con su ingreso a falta de 15 minutos para la victoria 2-0 a Gimnasia de Chivilcoy en Salta por Copa Argentina.
Lo más llamativo es que los que ocuparon ese lugar en el campo de juego durante el último tiempo no convencieron, con el agravante de que Blondel (el mejor) se tuvo que ir a préstamo a Huracán luego de haber estado colgado durante varios meses sin una explicación oficial. Es cierto que después de la lesión no fue el mismo, pero las escasas oportunidades también atentaron contra su puesta a punto. Otra decisión -de las tantas- que no queda clara y solamente perjudica al equipo y a la institución.
El ciclo de Advíncula ya estaba cumplido y entonces el lateral derecho quedó en manos de Barinaga, quien a pesar de sus limitaciones dio mucho más de lo que se esperaba. El problema fue que cuando bajó su nivel se optó por Weigandt, relegado de la pretemporada y apartado junto al resto de los futbolistas que habían regresado de sus préstamos. El Chelo había perdido su puesto en Inter Miami con el jamaicano Ian Fray (defensor central) y en su primer ciclo en Boca ya había dejado en claro que su techo tampoco era demasiado alto.
El club vive en una constante falta de coherencia y sentido común
que incluso alimenta sospechas sobre el verdadero origen de las
decisiones. Tanto se demoró Úbeda en encontrar al equipo (insistiendo
con Alarcón, Belmonte y Janson) que los números lo castigan con 14
puntos en 10 fechas disputadas del campeonato. Ya con los nombres
correctos en cancha el nivel se elevó, pero el funcionamiento sigue en deuda y los resultados no llegan. Justamente acá es donde tiene que aparecer la mano del entrenador, algo que hasta ahora no sucedió.
Los errores de Weigandt exasperan al hincha y piden a gritos una solución. ¿Qué es lo que tiene que pasar para darle una chance a quien más la merece? Una cosa es acompañar a los juveniles en su proceso y llevarlos de a poco, pero otra muy diferente es confundirlos y frustrarlos. Y ya pasó en varias ocasionéis. Quizá no sea lo que se espera, pero al menos que le den la oportunidad de demostrarlo. Por lo pronto, despierta más expectativa que sus competidores. No se puede esperar más. Es la hora de Dylan Gorosito.


