El fútbol, una cuestión de edad

La creciente presión sobre los jóvenes futbolistas para alcanzar la élite a edades tempranas plantea serias preocupaciones sobre su desarrollo integral.

José Félix Díaz
As
La edad de la llegada del futbolista a la élite se adelanta cada vez más. Lo de jugar al fútbol de manera profesional es cada vez más habitual. Algunos países intentan proteger a los que son todavía menores de edad, pero la demanda crece y los niños dejan de serlo para pasar a competir al más alto nivel.

Incluso la FIFA, que inició años atrás una declarada guerra hacia todos aquellos que utilizan a los niños con fines que no sean estrictamente deportivos, ha pensado en rebajar esa edad de libre circulación hasta los 16 años, pero saben que chocaría con leyes de rango superior. No llegó a dar el paso. Aunque en Europa sí está permitido.

En la pasada Eurocopa, España y Lamine Yamal se vieron salpicados por la polémica por la ley que impide a los menores competir pasada una determinada hora. Ahora el problema lo ha podido tener el Bayern con sus porteros, aunque finalmente Urbig se recuperó a tiempo, evitando que Prescott (16 años) tuviera que jugar en Champions.

El Bayern llegó a sus tres porteros lesionados: Manuel Neuer, Sven Ulreich y, más recientemente, Jonas Urbig, quien fue titular en la victoria por 6-1 en el partido de ida ante el Atalanta, pero sufrió una conmoción cerebral en un choque de cabezas en la Bundesliga y estuvo a la espera por si podía finalmente jugar. Leon Klanac, el cuarto en la línea de sucesión, tampoco estaba disponible.

Ante todo esto, el titular habría tenido que ser Leonard Prescott, de tan solo 16 años. Ya es titular en el equipo sub-19 del Bayern y estuvo en el banquillo en Italia. Sin embargo, el joven atleta está sujeto a regulaciones laborales especiales en el país, como la ley de protección del empleo juvenil, que prohíbe que los menores de 18 años trabajen después de las 8 p. m., y existe una excepción especial para los deportistas que participan en eventos que se extienden hasta las 11 p. m. Si esta actividad excede el límite de tiempo, se requiere una autorización especial y el joven portero debe recibir 14 horas consecutivas de descanso.

En España no existe ley alguna que prohíba que un menor juegue un partido de fútbol o de cualquier otro deporte. Lo cierto es que cada día es más habitual ver a “niños” que asaltan el trono de los mayores.

El uso de un profesional de 16 años se está volviendo común en todo el mundo. El sábado 14 de marzo, Max Dowman, del Arsenal, con tan solo 16 años, se convirtió en el jugador más joven en marcar en la historia de la Premier League, anotando uno de los goles del equipo en la victoria por 2-0 en casa contra el Everton, en la jornada 30.

A finales de 2025, el Arsenal llegó a un acuerdo para fichar a los jóvenes Edwin y Holger Quintero, gemelos de tan solo 16 años, que se habían destacado como verdaderas promesas en Independiente del Valle de Ecuador. Sin embargo, solo podrán firmar un contrato en agosto de 2027, cuando cumplan 18 años, según lo estipulado por las normas de la FIFA para los traspasos internacionales de menores.

En 2025, Max Downman también llamó la atención al ser inscrito por el Arsenal para la fase de grupos de la Liga de Campeones, aunque en ese momento solo tenía 15 años. El año anterior ya había hecho historia al convertirse en el jugador más joven en ser titular con el club, con 15 años y 302 días, en la victoria por 2-0 sobre el Brighton en la Copa de la Liga inglesa. El entrenador Mikel Arteta lo elogió efusivamente tras el pitido final, ya que abandonó el campo como uno de los jugadores más destacados, liderando en regates y recibiendo la mayor cantidad de faltas.

El Liverpool hizo algo similar cuando, en octubre, inscribió a Rio Ngumoha, de 17 años. Considerados grandes promesas del fútbol inglés, esta “precocidad” al fichar o inscribir a jugadores que aún son adolescentes se ha vuelto cada vez más frecuente. El Arsenal también cuenta con otro jugador sub-15 que destaca en las categorías inferiores, Marli Salmon, pero no fue inscrito como compañero de equipo.

Pero este fenómeno no se limita a Inglaterra. Esta tendencia también se observa en otras ligas (ver lista a continuación), y la principal preocupación es si estos profesionales se están saltando etapas y no están desarrollando algunas habilidades técnicas importantes entre las categorías sub-15 y sub-17.

En Brasil, algo similar ocurrió recientemente con el Atlético-MG, que incluyó al delantero de 16 años Gabriel Veneno en la convocatoria para el partido contra el Sport en el Campeonato Brasileño al final de la temporada pasada. “Compartir imágenes, ya sean de partidos completos o fragmentos, ha contribuido enormemente a acercar a los jóvenes talentos a estructuras más cualificadas para su desarrollo, eso es innegable, pero lo que realmente ha acelerado el ascenso de los jugadores jóvenes a los primeros equipos de los clubes es el desarrollo de la fisiología, la evaluación del rendimiento, el entrenamiento de fuerza y también la preparación mental”, afirma Thiago Freitas, director de operaciones de Roc Nation Sports.

“Hoy en día, los atletas reciben una nutrición mucho más completa, además de mayores exigencias y un mayor desarrollo de la fuerza en un periodo de tiempo mucho más corto. El número de niños, incluso de tan solo 14 años, sometidos a una rutina más rigurosa que la de los adultos de hace décadas, crece exponencialmente. Asimismo, ha aumentado el número de competiciones y la exposición mediática, así como la presión sobre los adolescentes. Este ‘filtro’ para determinar quién puede soportar la presión por obtener resultados se aplica cada vez a edades más tempranas. Es cruel, pero real”, añade el ejecutivo de Roc Nation Sports.

Si bien antes era común que los jóvenes futbolistas alcanzaran la élite a los 17 o 18 años, la realidad actual es que este proceso se ha acelerado, y a los 12 o 13 años ya es posible identificar si un preadolescente tendrá éxito en las divisiones superiores del fútbol.

A Arsène Wenger, actual director de desarrollo global del fútbol en la FIFA, se le preguntó sobre esta transformación y afirmó que el fútbol se encuentra en un proceso de adaptación, haciendo hincapié en que estos cambios deben ir acompañados de un cuidado especial para garantizar que estos atletas sigan teniendo margen para crecer como personas.

“Este movimiento de observación y negociación con atletas cada vez más jóvenes es un reflejo directo de la profesionalización y globalización del mercado del fútbol. Hoy en día, los clubes utilizan tecnología, análisis de datos y redes internacionales de captación de talento para identificarlo mucho antes que en el pasado. Al mismo tiempo, existe una clara lógica económica: cuanto antes un club integre a un jugador joven en su proyecto deportivo, mayor será el potencial para incrementar el valor de ese activo en el futuro. El reto, sin embargo, reside en equilibrar esta carrera por el talento con procesos de formación responsables, asegurando que estos atletas cuenten con la estructura física, técnica y emocional necesaria para afrontar la presión del fútbol profesional”, analiza Alexandre Frota, CEO de FutPro Expo, un evento pionero en el sector futbolístico que se celebra del 7 al 9 de mayo en Fortaleza.

En Sudamérica, uno de los atletas más jóvenes en incorporarse al primer equipo esta temporada es el centrocampista Zé Lucas, del Sport, quien ha formado parte de la cantera del club desde los 13 años y tuvo su primera oportunidad con tan solo 16 años, durante el Campeonato Estatal. Ahora, con 17 años, el jugador está siendo seguido de cerca por equipos extranjeros y es convocado constantemente a la selección juvenil brasileña.

En el pasado reciente, el jugador que alcanzó fama mundial fue el delantero Endrick, quien en octubre de 2022 debutó con el primer equipo del Palmeiras a los 16 años. No tardó en “explotar” y convertirse en protagonista en las siguientes temporadas de 2023 y 2024, hasta su traspaso al Real Madrid, club que tuvo que esperar año y medio antes de su llegada a Madrid.

“Creo que esto está directamente relacionado con el cambio de mercado. Hoy en día, el jugador tiene una mayor valoración, y tener minutos de juego en el equipo profesional se ha convertido en un factor determinante en este proceso. Además, la velocidad y el volumen de las operaciones han aumentado significativamente”, explica el coordinador de las categorías juveniles de Cuiabá, Thiago Aprígio.

Según el profesional, el panorama global también presiona a los clubes para que se anticipen a este proceso. “Actualmente existen mercados muy fuertes que consumen jugadores en todo el mundo. Esto genera una mayor necesidad de lanzar a los atletas al fútbol profesional cada vez más pronto”, añade.

Aprigio recuerda una experiencia memorable de su época en las categorías inferiores del Flamengo, durante la Copa Adidas Sub-16, una de las principales competiciones de la categoría. En aquel entonces, el Arsenal fichó al joven Downman, que solo tenía 14 años, a pesar de que no estaba físicamente apto para jugar.

“Llevaba una férula en la pierna y no podía jugar, pero aun así viajó. El club comprendió que esta experiencia internacional, en Sudamérica, contribuiría a su desarrollo cultural. En otras palabras, ya existía una estrategia clara para su desarrollo integral, trabajando en todas las dimensiones del deportista”, concluye.

Siguiendo la misma trayectoria, el defensa Vitor Reis también experimentó un ascenso precoz. Descubierto en la cantera del Palmeiras, fue capitán de la selección brasileña en el Mundial Sub-17 de 2023 y, ese mismo año, fue incluido por el prestigioso diario británico The Guardian entre los 60 jóvenes talentos más prometedores del mundo. Con tan solo 17 años, se integró al primer equipo del Palmeiras, destacando por su madurez táctica y su visión de juego. Vendido al Manchester City a principios de 2025 por 35 millones de euros, se convirtió en el traspaso más caro de un defensa en la historia del fútbol brasileño, consolidando la idea de que la tecnología y la planificación en el proceso de captación son cruciales para identificar talentos a edades cada vez más tempranas, y reforzando la importancia de unas sólidas estructuras de formación.

El proceso de captación de talentos es cada vez más sofisticado, y los clubes ya no se limitan a observar solo el talento en bruto. Hoy en día, las herramientas de análisis del rendimiento, las métricas físicas e incluso los indicadores de comportamiento son fundamentales para determinar si un atleta de 15 o 16 años es capaz de cumplir con las exigencias del fútbol de alto nivel. El reto reside en equilibrar esta precocidad con un proceso de desarrollo que no acelere etapas esenciales para el desarrollo humano y deportivo”, afirma Cláudio Fiorito, CEO de P&P Sport Management.

Otro detalle importante que se menciona en este proceso son las herramientas tecnológicas cada vez más avanzadas. En un escenario cada vez más competitivo, el fútbol moderno exige más que talento en el campo: requiere inteligencia, planificación y, sobre todo, decisiones basadas en datos. En este contexto, la captación de talentos, el proceso de mapeo y análisis de futbolistas está ganando protagonismo en la estructura de los clubes, especialmente en las categorías inferiores.

El uso de tecnologías inteligentes en el deporte continúa expandiéndose rápidamente, desde herramientas de análisis basadas en IA hasta dispositivos portátiles para monitorizar el rendimiento de atletas de élite. Según la consultora Grand View Research, se prevé que el mercado global de análisis deportivo, valorado en 2.700 millones de dólares en 2023, crezca aproximadamente un 22 % para finales de la década.

Además de facilitar fichajes más precisos y acelerar el descubrimiento de nuevos talentos, el análisis de datos también reduce los riesgos financieros y aumenta la competitividad de los clubes con presupuestos más reducidos.

CUJU, una aplicación alemana de inteligencia artificial que identifica jóvenes talentos en el fútbol brasileño, cuenta con aproximadamente 4.000 jugadores sub-15 registrados en su plataforma, además de 3.000 atletas sub-17. En la aplicación, los atletas realizan ocho ejercicios para demostrar sus habilidades, como pases, remates, saltos y control del balón, generando una clasificación de rendimiento.

La aplicación, disponible para iOS y Android, ya cuenta con más de 100.000 descargas en Brasil. El año pasado, CUJU organizó “A Jornada”, un torneo celebrado en Santa Catarina que seleccionó a los mejores talentos del ranking para realizar pruebas presenciales y ofreció como premio un viaje para los dos ganadores (uno de la categoría masculina y otro de la femenina) a una estancia de entrenamiento en el Hertha Berlín, Alemania.

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