Dinamarca 4 - Macedonia N. 0 / Dinamarca liquida a Macedonia del Norte en diez minutos
Los de Riemer se impusieron en el Parken por 4-0 con goles de Damsgaard, Norgaard y doblete de Isaksen y están a un solo paso del Mundial.
El partido no le fue tan fácil al equipo de Brian Riemer, que aspira a jugar su tercera Copa del Mundo seguida. No estuvo cómodo en la primera parte, pero la inspiración de Damsgaard y de Isaksen fue suficiente para superar a un rival que, tras encajar un gol, se deshizo como un azucarillo. Dinamarca arrancaba con media docena de bajas de consideración, sobre todo atrás. Hermansen debutó en la portería por el lesionado Schmeichel, en horas bajas en el Celtic. Y Norgaard tuvo que abandonar el mediocentro para hacer de defensa.
Le costó a los daneses, algo nerviosos, encontrarle las grietas a los macedonios, que sorprendieron al principio con una presión alta y aguantaron veinte minutos sin demasiados problemas. El poco peligro que llevaba Dinamarca lo ponía Damsgaard, el más entonado en el ataque. Pero fue desde fuera del área donde más amenazó, en especial, con un tiro de Hojbjerg al que Dimitrievski respondió con una buena parada. Damsgaard puso a prueba al portero del Valencia, que veía cómo su equipo apenas podía tener la pelota en el tramo final, mientras Hermansen vivía un partido plácido. Pero Dinamarca no creaba ocasiones claras. Y el público, frío, tampoco parecía muy convencido.
No parecía cambiar el panorama al inicio de la segunda parte, con una Macedonia del Norte que exageraba cada contacto para forzar parones y arañar segundos. Pero una gran combinación entre Hjulmand y Hojlund dejó solo a Isaksen. Herrera, el colombiano naturalizado normacedonio, salvó en última instancia el disparo en una gran acción defensiva, pero el balón acabó en Damsgaard, que sin portero y con un defensa bajo palos, marcó con la zurda, su pierna mala.
Bardhi tiró muy desviado en la única ocasión normacedonia, pero seguía siendo Dinamarca la que tenía la pelota y se asomaba más al área rival. Y así llegó el 2-0, moviendo la pelota con paciencia hasta que Damsgaard se sacó un pase de seda que Isaksen remató al segundo palo. Y el atacante de la Lazio cerró el partido un minuto después al recoger un rechace de Dimitrievski a tiro de Froholdt. Los normacedonios no tuvieron respuesta.
Dinamarca bajó una marcha pensando en el próximo partido. Aun así, más que nada por inercia, hizo otro gol en un cabezazo de Norgaard sobre la línea a lo que habría sido un tanto directo de córner de Eriksen. Riemer tuvo hasta tiempo de hacer debutar a Kasper Hogh, el delantero del Bodo/Glimt noruego, una de las sensaciones de la Liga de Campeones de este año. Pero ya no hubo más goles. Tampoco le importó demasiado a la hinchada, que llenó el Parken y se fue llena de moral para la final por lograr el pase al Mundial.


