Detectan un exoplaneta del tamaño de Saturno: el dato que desconcertó a los astrónomos
El descubrimiento reveló detalles inesperados sobre la formación de mundos en entornos estelares complejos
InfobaeUn equipo internacional de astrónomos identificó un exoplaneta de masa similar a Saturno que orbita un sistema ubicado a unos 22.800 años luz de la Tierra. El hallazgo fue publicado en The Astronomical Journal.
Ambos modelos coinciden en describir a sus estrellas anfitrionas como dos enanas rojas de 0,54 y 0,40 masas solares. Estos datos destacan la complejidad del sistema y muestran la necesidad de nuevas estrategias para interpretar este tipo de configuraciones, según los análisis del astrofísico estadounidense y profesor de investigación en la Universidad de Notre Dame David P. Bennett y colegas en The Astronomical Journal.

Según los autores, el hallazgo demostró que la formación planetaria es posible en entornos estelares complejos y poco habituales. Esta detección revela que los planetas pueden desarrollarse y mantenerse en órbita alrededor de una de las estrellas, incluso cuando la influencia de la segunda estrella podría haberlo impedido, ampliando los límites propuestos por los actuales modelos de formación planetaria.
Cómo la microlente gravitacional reveló el nuevo exoplaneta
La detección se logró utilizando la microlente gravitacional, una técnica que ha permitido la confirmación de poco más de 250 exoplanetas frente a los más de 6.100 registrados hasta la fecha. Este método resulta especialmente útil cuando se trata de sistemas binarios.
A diferencia del conocido método de tránsito, la microlente gravitacional emplea el campo gravitatorio de una estrella para amplificar la luz de una estrella de fondo cuando un planeta pasa entre ambas. Este procedimiento requiere la alineación precisa de las dos estrellas y la trayectoria del planeta para identificar su presencia, lo que facilita la detección de mundos de otro modo inaccesibles, especialmente en sistemas múltiples o alejados.
El análisis de las curvas de luz y de los picos de magnitud permitió a los investigadores calcular la masa del planeta, así como la distancia respecto tanto a sus estrellas como a la Tierra.

Otros exoplanetas similares y su importancia científica
Aunque el hallazgo de KMT-2016BLG-1337L resulta relevante, los investigadores aclaran que no se trata del único exoplaneta de masa comparable a Saturno identificado mediante microlente gravitacional. En 2016, se publicaron los resultados sobre OGLE-2007-BLG-349L, el primer exoplaneta confirmado en un sistema binario y también de tamaño similar a Saturno.
La distinción fundamental entre ambos descubrimientos estriba en la órbita: KMT-2016BLG-1337L recorre una de las dos estrellas del sistema, mientras que OGLE-2007-BLG-349L orbita ambas estrellas al mismo tiempo. Este comportamiento de KMT-2016BLG-1337L evidencia que los planetas pueden surgir, desarrollarse y mantenerse alrededor de una sola estrella, sin que la presencia de una segunda afecte su formación o supervivencia.
La NASA explica que todos los planetas del sistema solar giran en torno al Sol, mientras que aquellos que orbitan otras estrellas reciben el nombre de exoplanetas. Observar exoplanetas de manera directa con telescopios resulta sumamente difícil, ya que el brillo intenso de la estrella anfitriona los oculta. Por esta razón, los astrónomos emplean métodos alternativos para identificar y analizar estos planetas lejanos, observando los efectos que los exoplanetas producen en las estrellas alrededor de las cuales orbitan.

Una de las técnicas para detectar exoplanetas consiste en identificar estrellas que presentan un movimiento oscilante. Cuando una estrella posee planetas, su órbita no es perfectamente centrada en torno a su propio centro de masa.
Este método ha permitido el descubrimiento de cientos de exoplanetas. Sin embargo, solo los planetas de gran tamaño, como Júpiter o incluso mayores, pueden ser identificados con esta técnica, ya que generan oscilaciones suficientemente detectables. En cambio, los planetas más pequeños, como la Tierra, producen movimientos tan sutiles que resultan mucho más difíciles de observar.


