Brasil negocia con Estados Unidos el freno a la designación del PCC y el Comando Vermelho como organizaciones terroristas
La administración Trump tiene lista la documentación técnica para la clasificación, que podría formalizarse en días. Brasilia cita el precedente venezolano: designación terrorista primero, acción militar después
InfobaeEl gobierno de Donald Trump avanzó en los trámites para clasificar al Primeiro Comando da Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV) como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés). El Departamento de Estado concluyó la documentación técnica que sustenta la designación, y la decisión aguarda únicamente el visto bueno político para formalizarse, según fuentes vinculadas al gobierno estadounidense consultadas por medios brasileños. La medida desató una crisis diplomática de urgencia entre Washington y Brasilia.
El canciller Mauro Vieira llamó por teléfono el domingo al secretario de Estado Marco Rubio para tratar el asunto, según informaron fuentes del gobierno brasileño a GloboNews. La conversación se enmarcó en los preparativos de una visita de Lula a Washington, todavía sin fecha, pero el tema central fue la inminente clasificación. Rubio es señalado como el principal impulsor de la medida, y la propuesta podría ser enviada al Congreso en los próximos días para su ratificación.
El temor de Brasilia no es sólo simbólico. La designación como FTO convierte en delito federal el apoyo material a la organización designada, habilita el congelamiento de activos y abre la puerta a operaciones militares unilaterales en el exterior. El gobierno de Lula cita el caso venezolano: en julio de 2025, Washington comenzó ataques navales tras designar como terrorista al Cartel de los Soles, y en enero de 2026 fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro en Venezuela.

El Comando Vermelho nació en los años setenta en la prisión Cándido Mendes, en la isla de Ilha Grande, como alianza entre presos comunes y militantes de izquierda encarcelados durante la dictadura militar (1964-1985). La organización abandonó con el tiempo su componente ideológico y se convirtió en el grupo criminal más antiguo del país, con base en las favelas de Río de Janeiro. El PCC surgió en São Paulo en agosto de 1993, fundado por ocho presos en la cárcel de Taubaté en respuesta a la masacre de Carandiru, en la que fuerzas de seguridad mataron a más de cien reclusos. Lo que empezó como un pacto de protección carcelaria se transformó en una organización con hasta 40.000 miembros activos y presencia en al menos dieciséis países.
Desde enero de 2025, la administración Trump designó como terroristas extranjeras a 25 organizaciones latinoamericanas, entre ellas el Tren de Aragua venezolano y seis carteles mexicanos. Paraguay tomó la delantera en octubre de 2025 con un decreto presidencial que declaró terroristas al PCC y al CV, lo que autorizó el despliegue de las Fuerzas Armadas en la frontera con Brasil. El gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro, respaldó la iniciativa de Washington tras la operación policial del 28 de octubre contra el Comando Vermelho, la más letal de la historia brasileña, con más de 120 muertos.
El gobierno de Lula argumenta que ambas organizaciones están motivadas por el lucro, no por fines políticos o ideológicos. Analistas advirtieron que la designación podría derivar en arrestos del FBI de operativos en el exterior y congelamiento de activos de empresas pantalla. Con elecciones presidenciales en 2026, el tema se convirtió también en un arma política interna: la derecha brasileña, con Eduardo Bolsonaro como intermediario activo.
Brasil dispone de poco tiempo para frenar una decisión que, según varias fuentes, ya superó la etapa técnica y espera únicamente una firma.


