Athletic 0 - Barcelona 1 / Joan y Lamine aguantan al Barça

Las paradas del portero y el golazo del ’10′ mantienen a un Barça muy justo. Preocupante lesión de Unai. Los de Flick siguen líderes a cuatro puntos del Madrid. Otro espantoso partido de Olmo

Santi Giménez
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En los días grises, cualquier rayo de luz es bienvenido. Y el partido en Bilbao fue gris oscuro casi negro por parte de dos equipos agotados y más espesos que el puré. Pero bastó una aparición de Pedri clarividente para dejar a Lamine Yamal en un uno contra uno y colocar la pelota en la cruceta para ganar tres puntos clave en la lucha por la Liga. 0-1 y un Barça muy justito sigue manteniendo los cuatro puntos de ventaja en la tabla respecto al Madrid.

Después de las semifinales de Copa perdidas esta semana, tanto Ernesto Valverde como Flick tiraron de rotaciones. En el caso del Athletic, el técnico debía buscar una reacción dando entrada a jugadores como Boiro, Selton y Rego. En el caso del alemán, pensaba claramente en el partido del martes de Champions en Newcastle y por eso dejó de entrada en el banquillo a Pedri, Raphinha y Fermín. En defensa, ante las bajas jugaban como laterales Eric y Cancelo.

En el centro del campo, Flick mantenía a Bernal y le apoyaba con Casadó, su primer centro del campo cuando cogió las riendas del equipo en la gira de Estados Unidos de hace dos veranos. Olmo les complementaba con la asignatura pendiente de volver a ser trascendente. Fracasó absolutamente.

El partido empezó con el carajazo habitual del Barcelona, que como cortesía al rival acostumbra a ceder una ocasión clara a manera de bienvenida. Esta vez, a los 40 segundos una incursión del Athletic fue desviada por un Cancelo absolutamente solo que rechazó la pelota al larguero. Por una vez, los postes sonreían al Barça, acostumbrado a disparar a la madera del rival.

Tras el susto inicial, el partido cayó en la mediocridad tras la lesión de Unai Gómez. Fue un ladrillo en toda regla. El Barça jugaba andando ante un Athletic muy justo que apenas pasaba problemas en su área ante un Lamine Yamal inexistente, un Olmo inane y un Rashford que mantenía su nivel de mediocridad del las últimas semana. El caso de estos dos jugadores es bastante preocupante, porque se supone que tenían en San Mamés una ocasión para demostrar que son útiles. Es decir, que no son inútiles al proyecto y que pueden aportar algo.

En el Barcelona, sólo Bernal parecía tomarse en serio el duelo a pesar de que se le notaba cansado, junto a un Joan García que salvó un mano a mano con Selton en la jugada siguiente a la que Laporte desbaratara una incursión del impredecible Cancelo, que en la primera parte parecía el primo lejano del futbolista que jugó el martes ante el Atlético.

Después de 45 minutos de bostezos, el Barça y el Athletic acordaron jugarse el duelo a un partido de 

Nada más empezar la segunda parte, entraron Sancet y Pedri. El primero aportó el colmillo que no tenía el Athletic, pero se topó con Joan García. El Athletic parecía más metido en el partido y Flick a la hora de partido metió a Raphinha, Fermín y Lewandowski por unos calamitosos Rashford, Olmo y Ferran, que al menos lo intentó, cosa que no se puede decir de los dos primeros. La luz de Pedri iluminó a Lamine Yamal, que había pasado inadvertido durante una hora pero que apareció a pase del canario para colocar la pelota en la escuadra de Unai.

Ni mucho menos el partido se dio por acabado ahí, porque el Barça no supo dormir el partido y el Athletic tiró de orgullo para tratar de meter miedo a Joan García. Casadó en el mediocentro era una máquina de perder balones y todo lo contrario que se le puede pedir a un jugador del Barça.

Con más sufrimiento que otra cosa, el Barcelona sacó adelante el engrudo en el que se había convertido el partido gracias a un Lamine Yamal que apareció para guardar la pelota y poner un poco de orden. Un rayo de luz en la niebla.

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