Artemis 2: así es la tecnología del cohete SLS que llevará astronautas a la Luna tras más de 50 años
Es el cohete más potente en operación y será clave para el programa Artemis, que buscará instalar bases permanentes en el satélite natural
InfobaeEl Centro Espacial Kennedy en Florida, en Estados Unidos, se prepara para un momento histórico con el inminente lanzamiento de la misión Artemis 2, la cual representa el regreso de astronautas a la Luna por primera vez desde 1972. En la plataforma destaca el Space Launch System (SLS), el cohete operativo más potente del mundo, capaz de propulsar tripulación y grandes cargas a más de 384.000 kilómetros de distancia.
La estructura del SLS consta de una etapa central de 64,6 metros, impulsada por cuatro motores RS-25 alimentados por hidrógeno y oxígeno líquidos, y dos propulsores laterales de combustible sólido de 54 metros cada uno. Estas cifras posicionan al SLS como una de las piezas de ingeniería más ambiciosas jamás construidas para la exploración espacial.

La potencia del SLS se refleja en sus cifras: en el despegue, la nave genera 39,1 meganewtons (8,8 millones de libras) de empuje, un 15% más que el legendario Saturno V. Esta capacidad permite transportar hasta 27 toneladas métricas hacia la Luna, incluidas la cápsula Orion y los sistemas de soporte para una tripulación de hasta cuatro astronautas. Solo el Starship de SpaceX, aún en fase de pruebas, aspira a superar estos registros.
Cómo funciona el SLS: tecnología y propulsión
El funcionamiento del Space Launch System se basa en una combinación de tecnologías probadas y nuevos desarrollos. El SLS utiliza una etapa central equipada con dos tanques gigantes: uno para hidrógeno líquido y otro para oxígeno líquido.

A los costados, dos propulsores sólidos de 54 metros de altura desempeñan un papel clave en los primeros minutos del lanzamiento. Cada uno consume seis toneladas de combustible sólido por segundo y aporta aproximadamente el 75% del empuje inicial, lo que permite que el conjunto supere los primeros 65 kilómetros de altitud antes de desprenderse.
El diseño de los motores RS-25 aprovecha la experiencia de la NASA con el programa del transbordador espacial, ya que son los mismos modelos que impulsaron las misiones del orbitador hasta 2011.
Desafíos y futuro de las misiones Artemis
La primera misión del SLS, Artemis 1, se realizó el 16 de noviembre de 2022. La cápsula Orion completó una órbita lunar no tripulada, demostrando la capacidad del sistema para regresar a la Luna. El próximo gran paso será Artemis 2 (planeada para lanzarse este 1 de abril), que llevará a bordo a una tripulación de cuatro personas en una misión que rodeará el satélite natural antes de regresar a la Tierra.

La NASA planea que estas misiones permitan la instalación futura de infraestructuras permanentes en la superficie lunar y sirvan como base para la exploración tripulada de Marte.
La colaboración con empresas como Boeing y Northrop Grumman ha sido fundamental en el desarrollo del SLS. Ambas compañías contribuyeron con la fabricación de la etapa central y los propulsores laterales, respectivamente.
Los expertos subrayan que el SLS representa una síntesis de la tradición de los grandes cohetes Saturno y la ambición de la nueva era espacial estadounidense. Con su combinación de potencia, tecnología reutilizada y capacidad de carga, el SLS está llamado a marcar una nueva etapa en la historia de la exploración lunar.


