Sin precisar el destino ni el comprador, Delcy Rodríguez informó la salida del primer buque con gas licuado desde Venezuela
El cargamento fue despachado a bordo del Chrysopigi Lady en medio de cambios legales impulsados para abrir el sector a la inversión privada y extranjera
El primer buque con gas licuado de petróleo exportado por el régimen de Venezuela zarpó este domingo desde un puerto del país y ocurre en paralelo a una reforma a la ley de hidrocarburos para atraer capitales privados y a un alivio parcial de las sanciones estadounidenses sobre el sector petrolero.
“Orgullosa de compartir este momento: zarpó desde Venezuela el buque Chrysopigi Lady con el primer cargamento de gas licuado de petróleo”, escribió, sin informar el destino de la operación ni el volumen exportado.
La funcionaria afirmó además que, junto a trabajadores de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), el país “marcó un hito histórico al exportar gas licuado de petróleo por primera vez”.
El envío se concreta dos semanas después de que Rodríguez anunciara la firma de un contrato de comercialización para este producto. El pasado 16 de enero, la dirigente había informado que Venezuela exportaría por primera vez gas licuado de petróleo, aunque en esa oportunidad tampoco detalló la empresa compradora ni la duración del acuerdo.
El gas licuado de petróleo, utilizado de manera extendida para uso doméstico e industrial, se suma así a la oferta exportadora energética de un país cuya economía depende históricamente de los hidrocarburos.
El jueves pasado, la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, impulsada por Rodríguez, con el objetivo de ampliar la participación del sector privado y facilitar la llegada de capital extranjero. Según el texto aprobado, se habilita la intervención de empresas privadas en actividades primarias como exploración, extracción, recolección, transporte y almacenamiento.
Entre los puntos centrales de la reforma figura también la posibilidad de que los conflictos derivados de proyectos en el sector puedan resolverse “mediante mecanismos alternativos de resolución de controversias, incluyendo mediación y arbitrajes”, una demanda habitual de los inversores internacionales. El chavismo sostiene que el nuevo marco legal busca crear condiciones para reactivar la producción y modernizar infraestructuras.

La iniciativa fue presentada casi un mes después de la captura del narco dictador Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurara que la comercialización del petróleo venezolano se realizará bajo supervisión de su país. Washington y Caracas, además, cerraron este mes un acuerdo por 500 millones de dólares vinculado a la operación del sector.
El gobierno de Donald Trump levantó parcialmente algunas sanciones sobre la industria petrolera de Venezuela con el objetivo de facilitar que empresas estadounidenses puedan comercializar crudo venezolano.
En ese marco, Trump afirmó durante el fin de semana que la India comprará petróleo venezolano como parte de un esquema para reemplazar importaciones de crudo ruso.
“Ya hemos cerrado ese trato, el concepto del trato”, dijo el mandatario al ser consultado sobre el entendimiento alcanzado. También señaló que ese país asiático adquirirá petróleo venezolano en lugar de crudo iraní.
El presidente estadounidense agregó que China también podría participar en acuerdos para comprar petróleo procedente de Venezuela.

“China es bienvenida y haría un gran negocio con el petróleo”, declaró, sin ofrecer detalles adicionales sobre eventuales volúmenes, plazos o condiciones comerciales.
Aunque los anuncios de Washington se refieren específicamente al petróleo y no al gas licuado de petróleo, el despacho del buque Chrysopigi Lady se produce en un escenario de recomposición de flujos energéticos y de negociaciones para reincorporar a Venezuela al mercado internacional de hidrocarburos.
Hasta ahora, el régimen venezolano no informó si este primer cargamento de gas licuado fue autorizado bajo licencias específicas ni si forma parte de acuerdos más amplios vinculados al nuevo marco legal. Tampoco se comunicó el país de destino del buque ni las empresas involucradas en la operación.


