Rüdiger complica a Huijsen

El alemán vuelve a jugar contra la Real con la idea de poder ser titular en Lisboa... El puesto de Huijsen está en peligro.

Marco Ruiz
As
Rüdiger está de vuelta, es una realidad. Primero probó la sensación de viajar con el equipo a Mestalla aunque no dejó de calentar banquillo. Ya ante la Real, Antonio tendrá sus primeros minutos 37 días después de que jugara su último partido. Fue el 8 de enero, ante el Atlético, en Arabia. Y en el plan establecido, la posibilidad de que pueda ser titular en el encuentro de Champions en Lisboa es muy real. En ese caso, peligra Huijsen toda vez que Asencio parece más asentado que el ex del Bournemouth en el equipo.


Rüdiger anda con pies de plomo con las molestias que tiene en la rodilla que tuvo que operar al final de la pasada temporada. Después de esa cirugía forzó para estar en el Mundial de Clubes. El pundonor del alemán es incuestionable. Ya había estado jugando (y entrenando a diario) con muchísimo dolor durante toda la pasada campaña hasta que su cuerpo dijo basta en la final de Copa ante el Barça en la Cartuja. Hasta ese momento Rüdiger tenía que tomar analgésicos a diario para poder ejercitarse. Y después de la cirugía a la que fue sometido la situación, aunque ha mejorado, tampoco está solucionada del todo.

La buena noticia para Arbeloa es que Rüdiger no es de esos jugadores que necesite rodaje para poder ser titular. Lo ha demostrado con creces en el Madrid, reapareciendo para partidos importantes y pasando de cero a cien. Esta temporada Rüdiger jugó un partido aislado ante el Oviedo (el segundo del ejercicio) y tuvo que parar. Ya no volvió a jugar hasta el 30 de noviembre frente al Girona, y entonces sí que pudo encadenar ocho partidos consecutivos, siete de ellos como titular, hasta que su rodilla (y su cadera) volvieron a decir basta en la semifinal de la Supercopa en Arabia. Y hasta ahora.

Con una defensa tan mermada de efectivos, Rüdiger es un valor seguro para Arbeloa por su experiencia, y está obligado a echar mano de él en esta secuencia importante de partidos que tiene ahora (Real, Benfica, Osasuna y Benfica). Para Rüdiger el momento también es muy tenso, se juega literalmente su futuro en dos sentidos. Por un lado, necesita jugar de aquí al final de la temporada para garantizarse estar en el Mundial. Él es capitán de Alemania y uno de los pesos pesados en su país. Por otro lado, termina contrato con el Madrid en junio y, a sus 32 años, su continuidad está en entredicho.

La prioridad de Rüdiger es seguir en el Madrid. Su hermano y agente está escuchando ofertas, y las tiene jugosas de Arabia, pero ha supeditado contestar a ninguna antes de que pueda sentarse a hablar con el Madrid. Esta negociación no se llevará a cabo hasta que falte poco para que termine la temporada. Pero es obvio que Rüdiger tiene muy difícil seguir vistiendo de blanco el próximo curso.

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