Roma 3 - Cremonese 0 / La Roma aplasta al Cremonese
Un 3-0 en la segunda mitad, unido a la brillantez de su retaguardia, permite a los de Gasperini afianzar su cuarto puesto de Champions. Hermoso no fue titular por sentir molestias físicas en el calentamiento.
Ese lado del campo se convirtió en el más activo de los locales, especialmente con las aportaciones de Wesley y Koné, que buscaron ocasiones pero fueron ineficaces, igual que el cabezazo de Mancini tras un pase de Bryan Zaragoza. El partido resultó ser un desafío soporífero, y de hecho la primera parte terminó sin que ninguno de los dos equipos disparase a portería.
Aún así, sin duda, la Roma llevaba las riendas. En el 25’, el Cremonese casi marcó un autogol por un centro de Zaragoza que Luperto intentó desviar y rozó la derecha de Audero. Este fue el mayor susto, ya que el resto de los disparos del partido fueron descuidados y fuera de proporción. Ocurrió también a la media hora con Koné tras un córner, y luego con Mancini, quien cabeceó el balón al larguero tras un centro de Zaragoza. El Cremonese solo se acercó a Svilar al final de la primera parte con una carrera por la banda derecha de Zerbin, quien, a regañadientes, cambió de lado en lugar de patear, perdiendo la ventaja sobre el portero rival.
En la segunda mitad, la Roma se dio cuenta de la dificultad de cambiar el ritmo del partido y se apoyó en uno de sus jugadores clave, Cristante. En el 59′ un cabezazo suyo alcanzó para poner el 1-0, y el partido se le puso fácil a la Roma. El Cremonese nunca se acercó a la portería de Svilar, así que fueron los giallorossi los que siguieron atacando. Ndicka se hizo notar en el 64′ y 65′ primero de cabeza y luego pateando desde el centro del área, pero tuvo que esperar hasta el 77′ para su gol. En esa ocasión, Cristante le dio el pase al medio y Ndicka puso el 2-0 con un derechazo. El defensa tuvo otra oportunidad en el 79′ con un cabezazo tras un tiro libre de El Aynaoui, pero fue Pisilli quien aumentara la renta con un derechazo al final del partido: 3-0.
En la segunda mitad, Svilar fue prácticamente solicitado solo en una ocasión: en el 82’, cuando intervino sobre Vardy a ras de suelo cuando el inglés trataba de regatearle. La Roma entonces confirmó su impecable defensa, una de las mejores de Europa, y sobre todo, no desaprovechó la oportunidad de empatar a puntos con el Nápoles, lo que hace aún más emocionante la lucha por las primeras posiciones de la tabla de Serie A.


