Rennes 3 - PSG 1 / Alerta roja en París
El PSG pierde 3-1 en Rennes antes de afrontar el Playoff contra el Mónaco en un partido para olvidar. Mañana puede perder el liderato si gana el Lens.
El PSG no está acostumbrado a perder en la Ligue 1, menos a encajar tres goles en un partido. El Rennes, equipo en crisis, con un entrenador interino, le asestó un durísimo golpe, 3-1, en un encuentro trepidante que tuvo emoción hasta el final. Es el enésimo aviso de la temporada para los de Luis Enrique, que este sábado pueden perder el liderato si el Lens gana en su visita al campo del Paris FC. Y el martes visita al Mónaco en la Champions.
Los parisinos no contaban con un escenario tan complicado, ante un rival en crisis, que venía de destituir a su entrenador y que no contemplaba más que competir contra el mejor equipo de Europa. Y vaya si lo hizo. Le llevó al límite, le jugó de tú a tú y le hizo sufrir de lo lindo durante todo el partido.
El PSG se encontró un laberinto sin salida. Una tela de araña que no supo descifrar. Y el Rennes se fue creciendo a medida que pasaron los minutos. Liderados por un omnipresente Al-Tamari, el ‘Messi jordano’, que fue una pesadilla para Nuno Mendes, los bretones encontraron su premio antes del descanso. Fue precisamente Al-Tamari con un remate atronador, con un disparo imparable, marca de la casa gracias a su excelente zurda, el que puso por delante al Rennes. El PSG se metía en un atolladero. Los de Luis Enrique parecían una sombra de la apisonadora que había humillado al Marsella.
Los malos augurios se confirmaron. Lepaul, de cabeza a la salida de un córner, asestaba un golpe casi letal al PSG. El 2-0, empero, hizo reaccionar a los de Luis Enrique. La resiliencia de este equipo es perenne. Dembélé, que lleva siete goles desde enero, redujo distancias.
La inmortalidad del PSG no es eterna. La moneda cayó cruz esta vez. Perdonó el empate y el Rennes le castigó al contragolpe. Embolo marcó el tercero ante la incredulidad de Luis Enrique. La derrota, una de las más dolorosas del asturiano en Francia, puede acarrearle consecuencias a corto plazo, sobre todo en Europa.


