Pisa 1 - Milan 2 / Modric es el oro del Milan

Sabrina Uccello
As
El partido contra el Pisa de Hiljemark podría haber sido una trampa para el Milan, sobre todo teniendo en cuenta la ida, cuando Athekame logró empatar 2-2 en los últimos compases del encuentro. Esta vez, la Serie A está en pleno apogeo y cada punto es crucial para frenar la carrera del Inter, anclado al primer puesto y pareciendo imparable e inalcanzable.

El Milan mostró una gran intensidad en los primeros minutos del partido, con Nkunku demostrando que por fin se ha adaptado al juego del equipo. De hecho, el delantero trabajó con generosidad para buscar el balón. A pesar de ello, los rossoneri tuvieron dificultades para encontrar espacios, ya que el balón se movía lentamente y el Pisa lo aprovechó para mantener la contención y una defensa cerrada.

El partido se estancó con el Milan cometiendo numerosos errores técnicos, lo que permitió a sus rivales mantener el control del partido. Sin embargo, después de la media hora, hubo un sobresalto con el Pisa: Moreno cedió un pase filtrado por Stojilkovic, pero su zurdazo fue atajado por el habitual Maignan. Finalmente, fue el Milan el que se adelantó antes del 45′: en el 39′, Modric creó un hueco, cediendo el balón a la derecha para Athekame. El potente centro del defensa fue perfecto para Loftus-Cheek, que venció a Nicolas y puso en el marcador el 1-0.

La segunda mitad comenzó de inmediato con un cambio para el Milan: Füllkrug se convirtió en el delantero centro, pero la estrella de los primeros minutos fue Rabiot, quien batió a Nicolas con una magnífica volea con la zurda. Sin embargo, el gol fue anulado inmediatamente tras una revisión del VAR por mano de Füllkrug. En el 54′, los rossoneri ya tuvieron la oportunidad de resarcirse por el gol anulado: Pavlovic fue derribado en el área por Loyola, lo que resultó en penalti para el Milan. Füllkrug se adelantó para lanzar el penalti, pero su disparo fue demasiado ajustado, pegó en la parte exterior del poste y se fue desviado.

Este error pareció darle confianza al Pisa, que recuperó terreno y contuvo al Milan en su área durante un rato, hasta el empate. En el 71′, Stojilkovic centró raso desde la izquierda al centro del área; Pavlovic despejó en corto, y el balón le cayó al pie derecho de Loyola. Un gol raso y raso puso el 1-1.

Sin embargo, lo que marcó la diferencia, sobre todo en los tensos minutos finales, fue como siempre la experiencia y, por tanto, la fortaleza mental de los campeones. En este caso concreto, Luka Modric. El croata intentó con insistencia cargar con el equipo y generar ocasiones a su favor. Primero, con una gran aceleración en el 81′ que dio paso a un centro desde la derecha para Ricci. Al final, Füllkrug encontró el balón, pero no fue preciso.

Tras ese intento, Modric lo intentó él mismo y creó una fantástica iniciativa individual: en el 85′, el mediocampista inició la jugada por el centro, intercambió pases con Ricci y se internó en el área, batiendo al rival y al propio Nicolas con la derecha. Fue gol de Modric, su segundo de la temporada con el Milan, tras el que marcó contra el Bolonia el 14 de septiembre pasado.

El final podría haber salido caró para los rossoneri, ya que en el 92′ Rabiot fue expulsado por el árbitro Fabbri por protestar excesivamente tras una tarjeta amarilla. Sin embargo, los de Allegri apretaron los dientes y celebraron contar con el Balón de Oro, Luka Modric, en los minutos finales, demostrando una vez más que puede cambiar el rumbo de un partido. Y ahora, los rossoneri disfrutarán del Inter-Juventus desde la comodidad de sus sofás, animados por sus 23 partidos consecutivos sin perder: la racha más larga de las cinco grandes ligas europeas.

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