Nuevos detalles del complot terrorista que obligó a cancelar los conciertos de Taylor Swift en Viena
Las autoridades austríacas presentaron cargos formales contra el principal sospechoso, quien tendría vínculos con grupos extremistas
InfobaeLa investigación sobre el atentado terrorista que fue evitado en los conciertos de Taylor Swift en Viena sumó esta semana un avance clave. Las autoridades austríacas presentaron cargos formales por terrorismo contra uno de los principales sospechosos, más de un año después de que tres fechas de The Eras Tour fueran canceladas por una “amenaza creíble” de peligro.
De acuerdo con los fiscales, el imputado había declarado lealtad al Estado Islámico (IS) y compartía material de propaganda en servicios de mensajería. La acusación sostiene que “obtuvo instrucciones en internet para la construcción de una bomba de metralla basada en el explosivo triacetona triperóxido (TATP)”, un compuesto común en atentados atribuidos a ese grupo, y que produjo una pequeña cantidad del explosivo. Además, intentó en varias ocasiones adquirir armas de forma ilegal fuera del país e introducirlas en Austria.

El proceso judicial se tramitará en Wiener Neustadt, una localidad cercana a Viena. Los investigadores también señalan que el acusado habría participado en la planificación de otros ataques en el extranjero, incluidos Dubái e Estambul, que finalmente no se concretaron.
¿Cómo se descubrió el plan?
El complot salió a la luz en agosto de 2024, días antes de que Swift se presentara en Ernst Happel Stadium. Con fundamento en advertencias creíbles del servicio de inteligencia gubernamental, el promotor Barracuda Music anunció la cancelación de tres conciertos programados entre el 8 y el 10 de agosto “por la seguridad de todos”.
Ese mismo día, la policía austríaca arrestó a dos sospechosos. Las autoridades detallaron que uno de ellos, de 19 años, tenía presuntos vínculos con ISIS y había planes específicos para ejecutar un ataque durante los conciertos. Tras un allanamiento, se determinó que planeaba usar cuchillos o explosivos caseros.
El entonces jefe de la Dirección de Seguridad del Estado e Inteligencia, Omar Haijawi-Pirchner, describió la gravedad del plan: “Quería llevar a cabo un ataque en el área exterior del estadio, matando a la mayor cantidad de personas posible usando cuchillos o incluso los dispositivos explosivos que había fabricado”.
Con el correr de los días, hubo más detenciones. Un segundo sospechoso, de 17 años, trabajaba para una empresa que prestaba servicios en el recinto; no tenía entradas y fue arrestado cerca del estadio. Un tercer implicado, de 18 años, también fue detenido por vínculos con el principal acusado. En total, al menos tres personas fueron arrestadas. En 2025, un menor sirio fue condenado por contribuir al complot.
Según Us Weekly, la cancelación de los conciertos se apoyó en información de inteligencia compartida por Estados Unidos a sus pares en Austria. El subdirector de la CIA, David S. Cohen, reiteró en su momento que e la cooperación entre agencias permitió las detenciones.
La reacción de Taylor Swift

Tras las cancelaciones, Swift expresó públicamente su conmoción y gratitud hacia las autoridades. En un mensaje en sus redes sociales, la cantautora escribió: “La razón de las cancelaciones me llenó de un nuevo sentido de miedo y de una enorme culpa, porque tantos habían planeado venir a esos shows. Sin embargo, estuve muy agradecida con las autoridades porque, gracias a ellas, lloramos que perdimos conciertos, en lugar de perder vidas”.
La artista también respondió a críticas por haber esperado para pronunciarse: “No voy a hablar públicamente de algo si creo que hacerlo podría provocar a quienes quieren dañar a los fans que vienen a mis shows. En casos como este, el ‘silencio’ es mostrar contención”, explicó en ese entonces.


