Los laterales de Independiente, un problema sin resolver: nombres, ciclos y recambios

Desde hace varias temporadas, ningún técnico logra consolidar a los laterales del Rojo. Cambios, apuestas que no funcionan y una incógnita que atraviesa distintos ciclos.

TyC
La imagen se repite partido tras partido y ya dejó de ser una casualidad. En Independiente, los laterales cambian con una frecuencia llamativa y ningún entrenador consigue darles continuidad. El último ejemplo se dio el sábado en el empate 1-1 ante Vélez, cuando Gustavo Quinteros sorprendió con el ingreso de Milton Valenzuela por Facundo Zabala, modificación que volvió a poner el foco en un problema estructural.

En la previa del encuentro llamó la atención la formación inicial del Rojo. Luego de dos partidos correctos en defensa, Zabala salió del equipo para el ingreso de Valenzuela. La decisión resultó difícil de explicar desde el rendimiento inmediato y reavivó una discusión que se arrastra desde hace años.

La falta de un lateral titular no es nueva. Desde 2023, especialmente, los costados de la defensa se convirtieron en una zona de permanente rotación. En 2022 ya había escasez de opciones confiables, aunque Alex Vigo por un lado y Lucas Rodríguez por el otro tuvieron tramos de continuidad.

Con la llegada de la actual comisión directiva, la incertidumbre se profundizó. Arribaron Damián Pérez y Luciano Gómez, pero ninguno logró afirmarse más allá de un buen pasaje de Pérez durante el ciclo de Carlos Tevez. Esa irregularidad abrió nuevas disputas internas y soluciones a medias.

Mientras Pérez perdía terreno, Mauricio Isla llegó para adueñarse del lateral derecho y, durante un tiempo, ese sector pareció resuelto. Sin embargo, la salida de Ayrton Costa a Royal Antwerp volvió a desarmar el esquema y obligó a buscar otro lateral izquierdo. La apuesta fue Adrián Spörle, que nunca terminó de convencer ni de consolidarse.

A mediados de 2024, la partida de Isla reabrió otro frente. Federico Vera fue incorporado de urgencia, pero entre actuaciones flojas y lesiones frecuentes, se sostuvo en el puesto más por falta de competencia que por méritos propios.

El 2025 parecía traer una solución definitiva con la llegada de Álvaro Angulo por el costado izquierdo. El colombiano se ganó el lugar rápidamente con despliegue, llegada al área y gol. Su rendimiento fue tan bueno como efímero: en menos de seis meses emigró a Pumas de México, y el problema volvió a foja cero.

Tras su salida, el Rey de Copas sumó a Zabala y Valenzuela para el lateral izquierdo y a Leonardo Godoy para el derecho. Ninguno logró afirmarse. Zabala y Valenzuela alternaron sin convencer y Godoy nunca consiguió desplazar a Federico Vera, quien hoy se encuentra en Huracán y cedió su lugar como marcador de punta.

Más allá del bajo nivel individual, las decisiones de los entrenadores también alimentan la confusión. Julio Vaccari solía gastar un cambio casi fijo para sacar a Vera, incluso cuando el partido no lo pedía. Quinteros repitió una lógica similar: Zabala venía de cumplir ante Estudiantes y Newell’s, pero salió inexplicablemente frente a Vélez.

El balance es claro. Pasan los años, se invierte dinero y se suceden los nombres, pero los laterales siguen sin dueño. Salvo contadas excepciones, ninguno logró convencer de manera sostenida ni al técnico ni al hincha. Independiente necesita, de una vez por todas, que los costados de su defensa dejen de ser un experimento permanente y se transformen en una base confiable.

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