Los grandes no renuncian
Nadie se imagina a Labruna, a Bianchi o a Perón claudicando. No se puede dejar el barco a la deriva, hay que hacerse responsable.
Bianchi se fue a las puteadas porque pidió un partido más porque hasta último momento creyó que la revertía. Los grandes, en lugar de renunciar, se hacen responsables de sus acciones y confían en darla vuelta. No te podés ir. En mi barrio, una acción como esta no se romantiza, no te tratan como un héroe, te dicen otra cosa...
No podés dejar el barco a la deriva porque sos responsable de los 100 millones de dólares gastados en refuerzos, porque tenés un nombre, una historia y te vienen por delante cinco partidos recontra ganables. Y además River te dio sensaciones buenas en el segundo tiempo contra Vélez.
¿Cómo se va a ir Gallardo? Labruna no lo hubiera hecho, de ningún modo, se fue porque lo echaron. Mirá si el Beto Alonso se iba a ir. No, se fue a Vélez porque lo echaron. Por eso estoy enojado.


