Lamine se remanga
Ha jugado los 90 minutos en las tres eliminatorias de Copa, la señal de que va a por todo este curso. En sus últimos 37 partidos, 18 goles y 15 asistencias. Por primera vez desde que debutó, marca en cuatro partidos seguidos.
Pero lo que más está llenando a la directiva, y en especial al staff técnico, es su compromiso. El que le ha llevado a estar todo el partido en el campo, en días con menos brillo y sin música de Champions. Lamine ha jugado los noventa minutos en Guadalajara, Santander y Albacete. Tres partidos de Copa en los que, además, ha tenido participación directa. Asistencia en Guadalajara, gol en Santander para sentenciar el partido; y golpeo exquisito en el Carlos Belmonte para despegar con el 0-1.
Aquella montaña rusa de Lamine Yamal a principio de temporada, con una gira asiática y un inicio deslumbrante, su mayoría de edad, la fiesta de cumpleaños y la renovación hasta 2031, el problema de la pubalgia, las polémicas de sus convocatorias de la Selección y el lío del Clásico, además de algún partido decepcionante (PSG, Chelsea), ha sido enterrado en goles y asistencias. El chico criado en Rocafonda ha sido MVP de LaLiga de los meses de noviembre y diciembre, coleccionó tres nominaciones a jugador más valioso la última semana (Oviedo, Elche, Copenhague) y seguramente se hubiese llevado una más en Albacete. Y encima, quiere estar siempre, aunque las luces del Belmonte no brillen tanto como las de San Siro. Eso le encanta a Flick.


