La flota fantasma de Rusia transitó aguas danesas casi a diario durante 2025
Dinamarca registró 292 travesías de petroleros sancionados en un año, evidenciando la magnitud de una red que Moscú desplegó para eludir el cerco occidental con buques envejecidos que amenazan la seguridad marítima y financian la guerra
Infobae
Los petroleros de la flota fantasma rusa navegaron por aguas danesas a un ritmo de casi uno por día durante 2025, según datos divulgados este miércoles por la Autoridad Marítima Danesa. El país nórdico registró 292 desplazamientos de embarcaciones sancionadas por la Unión Europea el año pasado, confirmando el alcance de una trama logística que el Kremlin construyó para mantener el flujo de petróleo hacia Asia y África pese al embargo europeo impuesto tras la invasión de Ucrania en febrero de 2022.
La flota fantasma opera mediante estructuras opacas que dificultan el rastreo de sus propietarios reales. Se trata principalmente de petroleros viejos, muchos con más de 20 años de servicio, despojados de vínculos con empresas navieras occidentales y operando bajo banderas de conveniencia de países como Panamá, Liberia o las Islas Marshall. Antes de la guerra, el 3% de los petroleros mundiales superaba los 20 años de antigüedad. Esa proporción se elevó al 11% en 2025, impulsada por la acumulación de buques envejecidos que Rusia adquirió para sostener sus exportaciones.

Estos petroleros navegan habitualmente desde el golfo de Finlandia, atraviesan el mar Báltico y cruzan aguas danesas transportando crudo y productos refinados. El mal estado de las embarcaciones y la falta de seguros adecuados generan inquietud por el riesgo de derrames de gran escala en un ecosistema frágil. En diciembre de 2024, dos petroleros de 50 años derramaron hasta 5.000 toneladas de petróleo en el estrecho de Kerch, evidenciando el peligro que representa esta flota deteriorada.
La magnitud del problema quedó expuesta en 2025, cuando se añadieron 623 buques a las listas de sanciones internacionales, frente a los 225 incluidos en 2024. La Unión Europea ha impuesto veinte rondas de sanciones desde el inicio de la invasión, y la más reciente, anunciada la semana pasada, propone incluir 43 petroleros adicionales, lo que elevaría el total a 640 embarcaciones prohibidas. Bruselas estima que el comercio petrolero atribuido a esta flota representa más de 30.000 millones de euros anuales para el presupuesto ruso y financia entre el 30% y el 40% del esfuerzo bélico contra Ucrania.
El sistema funciona mediante tácticas de ocultamiento que incluyen apagar los sistemas de identificación automática, falsificar documentos de bandera, cambiar repetidamente de nombre y realizar trasbordos de barco a barco en alta mar para diluir el origen del crudo. Los analistas marítimos estiman que hasta el 80% de las exportaciones rusas de petróleo por vía marítima utilizan actualmente esta flota paralela.
Más allá del contrabando de petróleo, autoridades europeas y de la OTAN han vinculado estos buques con operaciones de guerra híbrida. Varios incidentes en el Báltico durante 2024 y 2025, incluyendo cables submarinos cortados y avistamientos de drones cerca de infraestructuras críticas, han sido atribuidos a petroleros de la flota fantasma. En octubre de 2025, Francia detuvo el petrolero Boracay frente a sus costas bajo sospecha de servir como plataforma para lanzar drones que obligaron al cierre de aeropuertos en Dinamarca.
La respuesta occidental se ha intensificado. En enero de 2025, los ocho países de la OTAN que rodean el Báltico lanzaron la operación Baltic Sentry, combinando buques de guerra, aviones, drones y satélites para vigilar infraestructuras submarinas. Reino Unido, Dinamarca, Suecia y Polonia inspeccionan regularmente la documentación de estos petroleros en aguas europeas. Francia y Estados Unidos han incautado buques sospechosos, y las autoridades finlandesas abordaron en diciembre de 2024 el petrolero Eagle S, acusado de dañar cinco cables submarinos.
Sin embargo, las limitaciones legales del derecho internacional marítimo restringen la capacidad de acción de las armadas occidentales en aguas internacionales. En mayo de 2025, cuando Estonia intentó detener un petrolero fantasma, Rusia envió aviones de combate para proteger el buque, dejando claro que considera esta flota un interés nacional crítico. La batalla por desmantelar esta red apenas comienza.


