La Fiscalía de Brest pide la pena máxima para el capitán chino del petrolero vinculado a la flota fantasma rusa
El Ministerio Público francés solicitó un año de prisión y una multa de 150.000 euros para Chen Zhangjie, acusado de no colaborar durante la inspección del Boracay, un buque sospechoso de violar sanciones internacionales frente a Francia
Durante la inspección, las autoridades francesas detectaron la presencia de dos empleados rusos de la empresa de seguridad privada Moran Security Group a bordo. Estas personas, identificadas como Aleksander T., de 34 años, y Maksim D., de 40, tenían la misión de proteger la tripulación, vigilar el cumplimiento de órdenes alineadas con intereses rusos y recolectar información sobre movimientos de navíos europeos, según fuentes con conocimiento directo del operativo. Moran Security Group, fundada por antiguos oficiales del FSB ruso, ha sido objeto de sanciones estadounidenses por ofrecer servicios armados y operar bajo contrato con empresas estatales rusas.
El abogado de Zhangjie confirmó la presencia de los dos rusos, aclarando que representaban la carga y no formaban parte de la tripulación regular. Añadió que estos hombres desembarcaron durante una escala en Suez, poco después de la intervención francesa. El capitán negó tener relación con su presencia y afirmó que su embarque no era habitual. De acuerdo con el relato judicial, los militares franceses permanecieron varios días a bordo tras la inspección y el Boracay pudo continuar viaje tras la liberación del capitán y su primer oficial.
El Boracay ha sido vinculado por autoridades europeas y medios internacionales con vuelos de drones no identificados sobre instalaciones militares en Dinamarca en 2023, aunque no se han establecido pruebas formales sobre su implicación. Moscú ha negado cualquier responsabilidad en esos incidentes. El presidente ruso, Vladimir Putin, calificó la actuación francesa como “piratería” tras la detención temporal del buque.
El presidente francés, Emmanuel Macron, denunció públicamente el funcionamiento de la flota fantasma rusa, que estima en entre 800 y 1.000 buques, y sostuvo que este sistema ha permitido a Moscú eludir el embargo y financiar entre “el 35 y el 40 % del gasto militar” destinado a la invasión de Ucrania. Expertos y fuentes de inteligencia europeas han advertido sobre la creciente actividad de estos navíos en el mar Báltico y aguas atlánticas, donde 60 % del crudo ruso circula por rutas vigiladas. En algunos casos, se sospecha la implicación de buques sancionados en sabotajes a cables submarinos, aunque excomandantes de la OTAN subrayan la dificultad de probar intencionalidad en dichos hechos.
En la actualidad, el Boracay, renombrado como Phoenix y bajo bandera rusa, permanece fondeado cerca del puerto de Rizhao, en el noreste de China, según registros de tráfico marítimo internacional.


