Jair Bolsonaro seguirá en prisión: la Policía Federal de Brasil descartó el arresto domiciliario pese a su delicado estado de salud
El informe médico, solicitado por la defensa, señala que el exmandatario requiere vigilancia constante, dieta controlada y atención especializada, pero que sus dolencias pueden ser tratadas dentro del penal
InfobaeEl informe de la Policía Federal de Brasil concluyó que Jair Bolsonaro puede permanecer en prisión pese a sus enfermedades crónicas, tras los exámenes médicos solicitados por la defensa del exmandatario, quien cumple una condena de 27 años y tres meses por su papel en el intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022.
Se identificaron hipertensión, apnea del sueño grave, obesidad clínica, reflujo gastroesofágico y adherencias intraabdominales. La defensa había solicitado su traslado a prisión domiciliaria, pero los peritos determinaron que sus dolencias pueden tratarse en el penal.
Michelle Bolsonaro, esposa del exmandatario, advirtió sobre el “riesgo real de muerte” por el deterioro de su salud, mencionando mareos y pérdida de equilibrio, síntomas atribuidos a la medicación.
A su vez, Bolsonaro rechaza tratamiento psiquiátrico o psicológico, aunque acepta visitas de un pastor religioso. Fue operado a fines de diciembre por una hernia inguinal y sometido a bloqueos nerviosos para tratar crisis de hipo persistentes.
La Policía Federal detectó alteraciones neurológicas en los exámenes, confirmando anomalías que se vinculan a deficiencia de micronutrientes, especialmente del complejo B, y polifarmacia, situación que incrementa el riesgo de eventos adversos como sedación, letargo, mareos y retraso psicomotor.

El documento señala que Bolsonaro ha mostrado “buena adaptación” a su celda desde el 15 de enero y recibe atención médica adecuada, aunque la alimentación en prisión es deficiente en frutas y verduras y contiene exceso de ultraprocesados, lo que podría agravar algunos problemas de salud.
El juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, otorgó cinco días a la defensa y a la Fiscalía para presentar observaciones sobre el informe médico, y dispuso que el documento no permanezca confidencial, lo que permitió su difusión.
Hace unos días, pese a sus problemas de salud y dolores crónicos, Jair Bolsonaro declaró ante la Policía Federal de Brasil en una causa por presuntas injurias contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La investigación se inició tras publicaciones en redes sociales donde Bolsonaro vinculó a Lula con el narcotráfico de la favela de Alemao y lo insultó con términos como “cachaça”, “borracho” y “atracador”.


