Fórmula 1 / La cara B de los nuevos F1
Los pilotos deberán bajar de marcha o levantar en las rectas para recargar las baterías. “Pero es divertido y va al límite”, apuntan Antonelli y Russell.
Los F1 de 2026 tienen menos carga aerodinámica porque desaparece el efecto suelo, así que los neumáticos traseros deben trasladar a la pista mucha potencia en la salida de las curvas. “La degradación será mayor en las ruedas traseras con la potencia que tenemos al salir de las curvas”, apunta Kimi Antonelli, piloto de Mercedes, satisfecho con el W17: “El coche va bien. En el simulador, antes de probarlo, la sensación era diferente. El coche real es bastante mejor de lo que anticipamos”.
‘Lift-and-coast’ en clasificación
No suena tan convincente que los pilotos tengan que bajar de marcha en las rectas o hacer lift-and-coast (levantar el acelerador antes de iniciar la frenada en algunas curvas) para regenerar las baterías incluso en vueltas de clasificación. Ya se hacía en carrera para cuidar las gomas, pero no en vueltas de prestaciones puras. “Tenemos mucha más potencia del motor eléctrico. La aceleración es bastante fuerte hasta los 350 kilómetros por hora. Es importante que la potencia dura toda la recta, en Barcelona el deployment aguantaba toda la vuelta pero quizás en Monza puede que sea diferente. Puede que sea necesario hacer lift-and-coast en clasificación, cuando normalmente quieres ir al límite”, desliza el piloto italiano. Russell señala otro factor: “A veces tienes que bajar marcha en una recta, cuesta arriba, para subir las revoluciones aunque vayas con el pie a fondo. Porque el motor empieza a recargar.”
El ‘boost’ es “extremadamente fuerte”
El ‘modo adelantamiento’ emula al DRS. Pero el botón ‘boost’, que desarrolla toda la potencia eléctrica de una vez para acercarse a los 1.000CV, genera diferencias de velocidad muy elevadas, advierte Antonelli: “En Barcelona el ‘boost’ era extremadamente fuerte. Variará en función de la pista y lo debes tener en mente antes de adelantar porque si la diferencia es tan grande, deberás tener más cuidado con la velocidad de acercamiento”.
Aunque el balance tras los primeros kilómetros es positivo. “Sigue siendo F1, es un coche de carreras y vas al límite”, sentencia Russell. Y Antonelli asiente: “El coche es divertido, aunque sea un poco más lento que el año pasado no se nota. Se nota en curva rápida por la falta de carga aerodinámica y eso será difícil de equiparar, pero la evolución será enorme durante el año. Es más ligero, es más ágil en cambio de dirección, y tampoco tenemos porpoising así que podemos llevar el coche más bajo y podemos jugar con las alturas. El año pasado tenías que bajar todo lo posible sin que rebotara, pero ahora hay más recursos”, apunta Kimi.


