Etiopía pidió a Turquía apoyo diplomático para recuperar una salida al mar Rojo
Ambos mandatarios firmaron acuerdos para ampliar la cooperación económica y energética, con metas de inversión por 1.000 millones de dólares
InfobaeEl primer ministro de Etiopía Abiy Ahmed Ali solicitó al presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan apoyo para que su país recupere acceso al mar Rojo.
Abiy Ahmed Ali subrayó que el acceso al mar fue el eje de las conversaciones bilaterales con Erdogan e indicó que intercambiaron opiniones sobre áreas estratégicas de colaboración, reafirmando el compromiso de impulsar alianzas en beneficio mutuo.

El mandatario etíope manifestó que una cooperación sostenida fortalecerá los vínculos entre ambos países.
Durante la reunión, Erdogan expresó la voluntad de Turquía de profundizar la cooperación bilateral en sectores como comercio, educación, minería, agricultura, comunicaciones e infraestructura.

El presidente turco precisó que existen metas de inversión de 1.000 millones de dólares (unos 844 millones de euros). Ambos gobiernos firmaron un Memorando de Entendimiento sobre las Actas Acordadas de la 9ª Comisión Económica Conjunta Turquía-Etiopía y otro sobre cooperación energética.
En 2024, el gobierno etíope firmó un acuerdo con la región semiautónoma somalí de Somalilandia para obtener una salida marítima, lo que provocó tensiones con Somalia, uno de los cinco países vecinos con costa junto con Sudán, Kenia, Eritrea y Yibuti.
Abiy Ahmed Ali ha reiterado ante el Parlamento etíope que el acceso al mar es una prioridad estratégica, enfatizando que Etiopía no pretende iniciar un conflicto armado con Eritrea y apuesta por una recuperación pacífica de su salida marítima.

Actualmente, este país africano, depende casi por completo del puerto de Yibuti: más del 95 % de las importaciones y exportaciones pasan por allí, lo que implica para el país un gasto anual superior a los 1.000 millones de dólares en tasas portuarias, una cifra insostenible para una economía con problemas de liquidez.
Etiopía, con una población de 127 millones de personas, está separada del puerto eritreo de Assab por apenas 60 kilómetros de territorio. El tema es especialmente delicado porque, tras décadas de conflicto con Eritrea y Somalia, Abiy Ahmed Ali había logrado firmar un histórico acuerdo de paz en 2018, reconocimiento que le valió el Premio Nobel de la Paz.

Ahora, su renovado reclamo por una salida al mar despierta temores de que se reaviven las disputas y la inestabilidad en el Cuerno de África.
Además de la falta de acceso al mar, el control sobre el río Nilo también representa un problema histórico para Etiopía. Aunque gran parte del caudal del Nilo Azul nace en su territorio, antiguos acuerdos internacionales han dejado a Etiopía prácticamente sin poder sobre el manejo y el uso de estas aguas, en beneficio de Egipto y Sudán.
Este conflicto se ha intensificado en los últimos años por la construcción de la Gran Presa del Renacimiento Etíope, que ha generado preocupación en los países vecinos y añadido más tensión a la ya compleja situación regional.



