Estados Unidos abatió a tres narcotraficantes en un nuevo “ataque cinético” contra una lancha en el Pacífico oriental
El Comando Sur de EEUU confirmó que la embarcación transitaba por “rutas conocidas de narcotráfico” y señaló que ningún miembro de las fuerzas militares estadounidenses resultó herido
El Ejército de Estados Unidos informó el viernes sobre un nuevo “ataque cinético” contra una presunta embarcación narcoterrorista en aguas del Pacífico oriental, bajo el argumento de que transportaba drogas.
De acuerdo con la información difundida en X, el ataque cinético letal se realizó contra una embarcación operada por Organizaciones Terroristas Designadas. La inteligencia militar señaló que el navío transitaba por “rutas conocidas de narcotráfico” en el Pacífico oriental y participaba en operaciones de tráfico de drogas.
Durante la operación, murieron al menos tres hombres identificados como “narcoterroristas”, mientras que no se reportaron bajas en las fuerzas estadounidenses. La acción se inscribe en el marco de la ofensiva estadounidense contra el narcotráfico y el terrorismo en la región, reforzada desde septiembre del 2025 con la puesta en marcha de la operación ‘Lanza del Sur’.
Desde el inicio de la campaña, Estados Unidos realizó más de 38 ataques contra embarcaciones sospechosas en aguas internacionales.
Según el Comando Sur, hasta finales de enero el número de muertos por los bombardeos a botes vinculados al tráfico de drogas ascendía a 128, incluyendo víctimas directas y personas desaparecidas que se presume fallecieron en el mar. El Pentágono detalló que 118 personas murieron en el acto y otras diez no fueron localizadas tras saltar al agua o no ser rescatadas.
La campaña militar comenzó con el despliegue de buques y aeronaves en la región y responde a la presión de Washington sobre Venezuela y Colombia para combatir a los cárteles, definidos por la Casa Blanca como “narcoterroristas”.
“Los combatientes de élite de la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, incluido el grupo Iwo Jima Amphibious Ready, continúan operando en el Caribe para impulsar la Estrategia de Defensa Nacional mediante la desmantelación de redes criminales, el combate contra el narcoterrorismo y la disuasión de actores maliciosos”, señaló en X el Comando Sur.
Tras la captura del ex dictador Nicolás Maduro y su esposa y el inicio de la transición venezolana desde el pasado 3 de enero, el presidente Donald Trump calificó la operación como una demostración del poderío y la precisión de las fuerzas especiales estadounidenses.
En ese sentido, destacó además que la maniobra en Fuerte Tiuna, Caracas, se ejecutó “literalmente, en un minuto” mediante el despliegue coordinado de varios helicópteros de ataque y transporte.

Además, el jefe del Comando Sur de de Estados Unidos, general Francis Donovan, llegó el miércoles pasado a Venezuela y tuvo una agenda que incluyó un encuentro con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Ambas partes acordaron fortalecer la cooperación bilateral, especialmente en la lucha contra el narcotráfico. El Palacio de Miraflores informó en redes sociales que en la reunión se coincidió en trabajar de manera conjunta en la elaboración de una agenda orientada a combatir el tráfico de drogas, el terrorismo y abordar la gestión migratoria, identificados como “desafíos transnacionales”.
A la reunión asistieron también el ministro del Interior, Diosdado Cabello, y el titular de Defensa, Vladimir Padrino. El portavoz del Ejecutivo venezolano, Miguel Ángel Pérez, señaló en X que el encuentro “ratifica que debe ser el camino diplomático el mecanismo para resolver divergencias y abordar temas de interés binacional y regional, de interés para todas las partes”.
“El Comando Sur se compromete a impulsar la Estrategia de Seguridad Nacional trabajando en colaboración con los países socios para construir un futuro seguro y próspero para el hemisferio”, señaló el comunicado del comando.
El texto oficial detalló que ambas partes acordaron avanzar en la elaboración de una agenda bilateral enfocada en la lucha contra el tráfico de sustancias ilícitas, el terrorismo y la migración en la región. Además, el gobierno venezolano subrayó que el diálogo diplomático debe prevalecer como vía para resolver diferencias y tratar asuntos de interés compartido entre ambos países.


