El Parlamento de Venezuela aprobó en primera lectura la ley de amnistía
El jefe de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, pidió a los diputados “celeridad” en el proceso de consultas para su aprobación final: “No tenemos mucho tiempo”
InfobaeLa Asamblea Nacional de Venezuela aprobó por unanimidad en una primera votación un proyecto de Ley de Amnistía que podría beneficiar a cientos de personas encarceladas por su participación en protestas o por expresar críticas a figuras públicas. El texto, que aún debe pasar por una segunda discusión en fecha no definida, contempla la devolución de bienes, la cancelación de medidas restrictivas y la posibilidad de retorno para quienes se han visto forzados a salir del país.
Ante los diputados, Rodríguez aseguró: “El proceso de consulta tiene que ser una consulta profunda, ardua. No tengamos de temor de hablar con todas y con todos, con quien quiera decirnos algo, con quien tenga un testimonio, con quien tenga una propuesta”.
“El proyecto de ley no es listado de nombres porque esos listados de nombres siempre son excluyentes. Vayan y hablen con la gente, vayan y hablen con los familiares de las personas privadas de libertad, hablen con los privados de libertad, hablen con las víctimas de los crímenes que se han cometido en todos estos años. Que no quede una víctima que no haya sido escuchada”, agregó.
En tanto, concluyó: “Una última cosa, no tenemos mucho tiempo. Celeridad. Celeridad debe ser nuestra divisa en esta hora. Y les agradezco la responsabilidad que acaban de adquirir”.
Las exclusiones de la ley contemplan delitos graves como violaciones a los derechos humanos, crímenes de guerra, asesinato, corrupción y narcotráfico, así como actos que hayan causado muerte o lesiones graves. La propuesta también podría beneficiar a algunos jueces, fiscales y funcionarios, dependiendo de las circunstancias de su actuación durante procesos relacionados con protestas.
El ambiente en la Asamblea Nacional reflejó un cambio tras la salida de Nicolás Maduro del poder y la captura del ex mandatario por fuerzas estadounidenses a inicios de enero. La sesión transcurrió sin los habituales enfrentamientos verbales entre oficialistas y opositores, y la oposición se limitó a dar la bienvenida al proyecto y solicitar la liberación de los denominados presos políticos. Un grupo reducido de legisladores de partidos opositores moderados manifestó su respaldo a la ley, considerándola una oportunidad para avanzar hacia la reconciliación nacional.
Las autoridades venezolanas anuncian que más de 600 personas han sido liberadas gradualmente, aunque organizaciones como Foro Penal solo han verificado la excarcelación de 383 individuos y reportan cerca de 700 personas aún privadas de libertad a comienzos de febrero. Quienes han recuperado la libertad permanecen sujetos a restricciones en su participación política y en su derecho a la expresión.
La aprobación de la ley se produce en un contexto de transformación política y económica, con la economía venezolana mostrando signos de estabilización tras la recuperación de las exportaciones de petróleo y la liberación paulatina de fondos controlados por Estados Unidos hacia el Banco Central de Venezuela. La presidenta encargada ha seguido cumpliendo con requisitos internacionales en materia de acuerdos petroleros, lo que ha contribuido a mejorar el clima político y facilitar gestos como la amnistía.
La ley de amnistía, que lleva el nombre de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, aún debe superar una consulta pública y una segunda votación parlamentaria, pasos requeridos según la Constitución venezolana antes de su promulgación definitiva. Sectores de la sociedad civil y ONG como Foro Penal han solicitado que el texto íntegro sea divulgado y advierten que la efectividad de la medida dependerá del respaldo ciudadano y de la transparencia en su aplicación.


