¿El mejor Atleti de la era Simeone?
Brillante actuación coral con exhibiciones individuales. La apuesta por Llorente salió redonda. Clases magistrales de Koke y Griezmann. Julián se quita lastre.
Un póquer de ataque ganador
Y en una y otra exhibición se gustó Griezmann. Lookman se presenta como un fichaje imponente e ilusionante, puro impacto. Julián, tras fallar un par, se reconcilió con el fútbol, con el gol y con el buen ánimo con un derechazo a la escuadra. Y tener a Giuliano es como ver a un hincha comerse el césped. Llorente, soldado del Cholo, quizá aún siga corriendo y robando balones por el campo. Y Koke... Lo de Koke va para estatua. Ante un Barça que si de algo sabe es de manejar la pelota, el capitán gobernó la noche. Ver a Griezmann y a Koke dar sendas clases magistrales, más propias de otra época, resultó emocionante.
Nahuel Molina, Griezmann y Koke celebran el 2-0.Albert GeaLa semifinal se fue 4-0 al descanso de la ida y con la sensación de que pudieron ser más, quizá un 6-1 con algo más de puntería. El equipo realizó en ese primer tiempo siete remates, seis de ellos a puerta, con la buena fortuna de que para el 1-0 ni siquiera necesitó chutar. Una señal de que la noche iba a salir bien. Si ante el Betis, en Liga, al Atleti le anularon un gol difícilmente explicable, este jueves ocurrió a la inversa con el 4-1 de Cubarsí y las líneas trazadas durante un interminable parón.
Un guion para devorar al Barça de Flick
El plan de Simeone resultó perfecto. Presión altísima provocando fallos y puñales por las bandas. Pura electricidad. “Encontramos una energía increíble en el estadio y la vida es energía”, celebra Simeone. Y se vio a un Atlético voraz, insaciable, totalmente opuesto a lo que venía decepcionando últimamente en Liga. Giuliano retó una y otra vez a Balde, con la ayuda de un Nahuel que seguramente desplegó la mejor actuación de su carrera: sirvió el 2-0, participó en el 4-0 y le regaló uno más a Sorloth, pero lo echó fuera, y antes otro a Julián, que tapó Koundé. En el otro ala, Lookman es una solución autosuficiente y lo demostró en cuanto tuvo espacios. En La Cartuja ilusionó su conexión con Baena; en la semifinal sucedió con Julián: se regalaron goles mutuamente.
Llorente le rebaña un balón a Lamine.Albert GeaY posiblemente la decisión más acertada del Cholo: la posición de Llorente. Lo puso de inicio en el medio, pero a la izquierda de Koke para ayudar a asfixiar a Lamine. Al final, nueve recuperaciones, tres despejes, cinco conducciones y un 94% de acierto en el pase. Un guion perfecto y unos interpretes que desplegaron su mejor actuación en muchos años. Quizá en toda la era Simeone, y ha habido unas cuantas noches de gloria (¿Chelsea?, ¿Barça en Champions?). Pero el Atleti no pierde el foco: queda la vuelta. Y antes, el Rayo, el Brujas...


