El jefe del Comando Sur de Estados Unidos encabezó una visita histórica a Caracas
Una delegación militar, liderada por el General Francis Donovan, mantuvo encuentros con la presidenta interina, Delcy Rodríguez, y los ministros Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, en un acercamiento para avanzar en el plan estratégico que busca estabilizar a Venezuela
Infobae
El jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el general Francis Donovan, viajó a Caracas en una visita que fue calificada como histórica en un comunicado difundido por la embajada estadounidense en Venezuela. El texto indica que el oficial inició su agenda reuniéndose con personal de la Fuerza Conjunta encargado de la vigilancia en las instalaciones diplomáticas, así como con socios interinstitucionales estadounidenses.

La información señala que Donovan mantuvo también un encuentro con autoridades interinas venezolanas para evaluar temas de seguridad y avanzar en la implementación de un “plan de tres fases” del presidente Donald Trump, cuyo objetivo es alinear con Estados Unidos a Venezuela, ahora dirigida en forma interina por Delcy Rodríguez, tras la detención del ex dictador Nicolás Maduro.
Por su parte, el régimen de Venezuela confirmó la visita del funcionario estadounidense a través de un comunicado en la red social X, donde precisó que el general Francis L. Donovan se reunió en Caracas con la presidenta interina Delcy Rodríguez Gómez, el ministro de Defensa Vladimir Padrino López y el ministro de Interior, Justicia y Paz Diosdado Cabello Rondón. Según el texto, el encuentro tuvo lugar el miércoles 18 de febrero y contó con la participación de altas autoridades venezolanas.
El comunicado oficial detalló que ambas partes acordaron avanzar en la elaboración de una agenda bilateral enfocada en la lucha contra el tráfico de sustancias ilícitas, el terrorismo y la migración en la región. Además, el gobierno venezolano subrayó que el diálogo diplomático debe prevalecer como vía para resolver diferencias y tratar asuntos de interés compartido entre ambos países.

La Embajada de Estados Unidos en Venezuela presentó el pasado 3 de febrero en forma oficial a Laura Dogu como su nueva encargada de negocios en el país. Dogu, quien fue embajadora en Honduras y Nicaragua, llegó a Caracas en un contexto marcado por el derrocamiento de Nicolás Maduro y la instalación de un gobierno provisional encabezado por Delcy Rodríguez. En su mensaje en video difundido a su llegada al país caribeño, Dogu afirmó que su gestión priorizará un progreso “sostenible” y “beneficios tangibles” tanto para el pueblo estadounidense como para el venezolano, señalando que “el trabajo ya comenzó”.

La diplomática explicó que la misión estadounidense implementará un plan de tres fases: en primer término, la estabilización del país y la restauración de la seguridad; luego, la recuperación de la economía; y, finalmente, una transición hacia una Venezuela amigable, estable, próspera y democrática. Dogu subrayó la importancia de trabajar “mano a mano con los venezolanos, representantes de una variedad de sectores y perspectivas”, y destacó como pasos iniciales la reapertura del espacio aéreo y la licencia general emitida recientemente, medidas que calificó como “claves para fortalecer la recuperación económica”.

La llegada de Dogu se produjo tras la reapertura de la misión diplomática estadounidense, que permaneció cerrada durante siete años luego de la ruptura de relaciones bilaterales. El arribo de la diplomática coincidió con el inicio formal de una etapa de transición política en Venezuela, desencadenada por la operación militar estadounidense del 3 de enero que desembocó en la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, trasladados posteriormente a Nueva York para enfrentar cargos federales.
Desde el derrocamiento de Maduro, la presidencia interina asumida por Delcy Rodríguez ha operado bajo la supervisión de Washington, manteniendo parte de la estructura chavista, pero sujeta a fuertes presiones para avanzar en la apertura democrática, la liberación de presos políticos y la reforma de sectores estratégicos como el judicial y el petrolero. De acuerdo con la diplomática estadounidense, la agenda bilateral apunta a la consolidación de una transición que garantice la estabilidad y la prosperidad.


