El clima en Estados Unidos experimenta una tregua tras semanas de frío extremo
Las previsiones apuntan a una mejora temporal en varias regiones del país, con pronósticos de temperaturas más elevadas, aunque algunos estados del oeste y noreste enfrentan nuevas advertencias por tormentas y descenso térmico
InfobaeLa llegada de un cambio significativo en las condiciones climáticas de Estados Unidos marca una pausa para millones de personas que soportaron semanas de frío extremo.
Pronóstico general: fin de la ola de frío en gran parte del país
En los próximos días, el clima en Estados Unidos dará un giro notable. El aire proveniente del océano Pacífico cruzará el territorio estadounidense, ofreciendo una tregua frente a las bajas temperaturas que dominaron el invierno reciente.
Expertos de AccuWeather confirmaron que este fenómeno permitirá que muchas zonas sientan una mejora, aunque advierten que la variabilidad puede provocar ciclos de deshielo y recongelamiento, episodios de niebla y tormentas con lluvia helada, aguanieve o nieve húmeda.
Mientras el aire cálido se traslada hacia el este, la región occidental quedará expuesta a una nueva ola de frío que traerá consigo nevadas y temperaturas gélidas.
Noreste: temperaturas más cálidas y posibilidad de tormentas
El Noreste del país comienza a experimentar una mejora tras jornadas marcadas por el frío extremo. Meteorólogos del Weather Prediction Center señalaron que las temperaturas aumentarán alrededor de 10 grados el lunes y otros 10 el martes. El miércoles será el día más cálido de la semana, antes de un nuevo descenso hacia el fin de semana.
A pesar de la mejora, persiste el riesgo de tormentas. Un sistema conocido como “clipper storm” podría llevar nevadas a zonas montañosas como el oeste de Nueva York, Adirondacks y las Green y White Mountains de Nueva Inglaterra.
Se espera que las temperaturas alcancen los 40ºF (4ºC) en muchas ciudades entre el martes y el miércoles, lo que representa un respiro tras las recientes jornadas con sensación térmica por debajo de cero.
En ciudades como Nueva York y Filadelfia, los termómetros marcaron mínimas históricas en días anteriores, pero la tendencia actual apunta a condiciones más suaves. No obstante, el pronóstico advierte que el frío podría regresar tras el breve intervalo de temperaturas agradables.

Sur: ascenso térmico y recuperación tras la ola polar
El Sur de Estados Unidos será uno de los principales beneficiarios de la mejora climática. El aire cálido acumulado en las planicies del sur avanzará hacia la costa atlántica, con máximas que podrían alcanzar entre los 50 y 70ºF (10 y 21ºC).
Ciudades como Atlanta podrían registrar 70ºF (21ºC) por primera vez desde el 10 de enero. Este ascenso térmico representa un alivio tras las intensas tormentas invernales que cubrieron de nieve a Carolina del Norte y provocaron una de las olas de frío más severas en décadas en Florida.
Oeste: regreso del frío, nieve y efectos en California
Mientras el este del país disfruta de temperaturas más templadas, el Oeste de Estados Unidos se prepara para la llegada de una masa de aire frío. Meteorólogos de AccuWeather anticiparon que la Sierra Nevada experimentará nevadas y un descenso brusco de las temperaturas, con máximas apenas por encima del punto de congelación en pasos clave como Donner Pass.
El sistema de alta presión que mantenía el invierno a raya sobre California comienza a debilitarse. Esta variación favorecerá la acumulación de nieve en la zona, un dato relevante dado el bajo nivel de nieve en el estado. Además, se prevén posibles interrupciones en el tráfico, especialmente en rutas como la Interstate 80.
Aunque se espera que el patrón se suavice hacia el final de la semana, las predicciones indican nuevas oportunidades para tormentas conforme avance febrero.

Impacto reciente del frío extremo: récords, consecuencias y zonas afectadas
Las últimas semanas estuvieron marcadas por un frío intenso que dejó cifras récord en varias regiones. En Nueva York, el aeropuerto Kennedy registró 6ºF (-14ºC), el valor más bajo para la fecha desde 1993.
En DuBois, Pensilvania, se alcanzó un récord de -3ºF (-19ºC), mientras que en Watertown, Nueva York, la temperatura descendió a -34ºF (-37ºC), la más baja del país en ese periodo.
El frío extremo se asoció con la muerte de más de una docena de personas halladas a la intemperie en la ciudad de Nueva York. Además, la acumulación de nieve y hielo cubrió extensas áreas urbanas y rurales, y el río Hudson mostró grandes bloques de hielo flotante.
Las sensaciones térmicas llegaron a valores tan bajos como -30ºF (-34ºC) en partes de Nueva Inglaterra, impulsadas por ráfagas de viento de hasta 80 km/hora (50 mph). El deshielo incipiente en los Grandes Lagos y las previsiones de temperaturas más suaves traen cierta esperanza, aunque la amenaza de nuevos descensos térmicos permanece latente.


