Donald Trump aseguró que EEUU tuvo “buenas conversaciones” con Irán y confirmó una segunda reunión entre las delegaciones
El presidente estadounidense confirmó que “a principios de la próxima semana” se dará un nuevo encuentro para continuar con las negociaciones indirectas sobre el programa nuclear de Teherán
“Tenemos que ver cuál es ese acuerdo. Las consecuencias serían muy duras. Así que veremos qué pasa. Pero ha sido una conversación muy buena”, agregó.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, señaló que el presidente Donald Trump está “comprometido a reducir las exportaciones ilícitas de petróleo y petroquímicos del régimen iraní bajo la campaña de máxima presión de la administración”.
Irán mantiene su posición de centrar las conversaciones exclusivamente en su programa nuclear, buscando como principal objetivo el levantamiento de las sanciones internacionales que afectan severamente a su economía desde hace años.
Sin embargo, Estados Unidos pretende ampliar el alcance del diálogo, incluyendo el desarrollo del programa de misiles balísticos iraní y el apoyo de Teherán a facciones armadas rivales de Israel en Medio Oriente.
El periódico Times of Israel confirmó que los contactos entre delegaciones de Estados Unidos e Irán se llevaron a cabo este viernes a través de intermediarios omaníes, en un proceso marcado por estrictas medidas de seguridad y distanciamiento entre las partes.
Estas conversaciones retoman intentos previos de acercamiento que permanecían congelados desde hace meses, tras la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear en 2018 y el aumento de las tensiones regionales.
Las negociaciones estaban programadas para iniciar a las 10:00 hora local, pero la agencia semioficial iraní Mehr reportó un retraso de aproximadamente una hora. El encuentro pareció extenderse durante una hora y media, tras lo cual una caravana que se cree transportaba a funcionarios estadounidenses abandonó el palacio en las afueras de Mascate, donde se realizaba la reunión. Un convoy iraní había llegado y se retiró del lugar anteriormente.

No hubo comentarios inmediatos de funcionarios estadounidenses, y no quedó claro si ese fue el final de las conversaciones del día, aunque el palacio permaneció vacío tras la partida de los convoyes.
Tras el encuentro, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abaas Araqchi, calificó las conversaciones de “muy positivas”. En declaraciones a la televisión estatal iraní tras las negociaciones con el enviado especial estadounidense para Medio Oriente, Steve Witkoff, y el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, Araqchi añadió: “Intercambiamos nuestros puntos de vista”.
El canciller iraní consideró que “es un buen comienzo” y afirmó que ambas partes “acordaron continuar las negociaciones, pero las modalidades y el calendario se decidirán posteriormente”. Una vez finalizado el encuentro, Araghchi se dirigió hacia Doha, Qatar.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Omán confirmó en la red social X que actuó como mediador en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní. El canciller omaní, Badr al-Busaidi, mantuvo reuniones por separado con Araghchi, así como con Witkoff, y Kushner.
“Las consultas se centraron en preparar las circunstancias apropiadas para reanudar las negociaciones diplomáticas y técnicas, asegurando la importancia de estas negociaciones, a la luz de la determinación de las partes de asegurar su éxito en el logro de una seguridad y estabilidad sostenibles”, manifestó la cancillería de Omán.
Cabe mencionar que entre los principales puntos de desacuerdo entre las partes se encuentran el nivel de enriquecimiento de uranio alcanzado por Teherán y las sanciones económicas impuestas por Washington.
Según Times of Israel, funcionarios estadounidenses manifestaron reiteradamente su preocupación por los avances nucleares iraníes, mientras que la delegación iraní exige el levantamiento de sanciones y garantías sobre el cumplimiento de cualquier acuerdo futuro.
De acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones, hasta el momento no se han logrado avances tangibles, y ambas partes mantienen firmes sus respectivas demandas.


