Deshidratación: cuándo buscar atención médica y cómo prevenirla según especialistas
Síntomas como mareos, fatiga, disminución en la frecuencia urinaria o malestar general pueden indicar riesgo para la salud. Cuáles son las estrategias que favorecen el bienestar en las distintas etapas de la vida
InfobaeMantener una hidratación adecuada es una de las claves más sencillas y directas para cuidar la salud, aunque muchas veces pasa desapercibida en la rutina diaria. El agua no solo apaga la sed, sino que interviene en una amplia variedad de funciones vitales dentro del organismo, desde la regulación de la temperatura corporal hasta el transporte de nutrientes y el correcto funcionamiento de los órganos.
Sentirse con más energía, mantener la concentración y disfrutar de una mejor digestión son solo algunas de las ventajas que se asocian a una adecuada ingesta de agua. Por eso, prestar atención a cuánto se toma cada día es un hábito sencillo que puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida.

Cuáles son los síntomas de deshidratación
La hidratación insuficiente puede pasar desapercibida hasta que el cuerpo comienza a enviar señales claras, aunque a menudo sutiles. Identificar estos síntomas a tiempo permite tomar medidas sencillas que contribuyen al bienestar general. Según el médico de cabecera Michael Zemenides, consultado por The Independent, algunos signos pueden advertir que el organismo necesita más agua, incluso durante los meses fríos.
Boca seca
Una de las primeras señales que suele aparecer es la sequedad en la boca, los labios o la lengua. Esta sensación incómoda acompaña a la sed, considerada el síntoma más evidente de falta de hidratación, y suele ser la manera en que el cuerpo pide reponer líquidos.
Orina oscura
El color y el olor pueden funcionar como indicadores tempranos. Una orina de tono amarillo oscuro o con olor intenso sugiere que el organismo elimina menos líquido de lo habitual. Este cambio también puede venir acompañado de una menor frecuencia al orinar.
Mareos
Sentirse aturdido o con náuseas puede deberse a una baja en la presión arterial provocada por la deshidratación. En casos más extremos, la falta de líquidos puede llegar a causar confusión, generar inestabilidad al caminar o incluso, cuando las temperaturas son muy altas, descompensaciones y vómitos.

Dolores de cabeza
La reducción de agua en el sistema circulatorio afecta la cantidad de líquido alrededor del cerebro. Esto puede dificultar su funcionamiento y originar dolores de cabeza que persisten hasta restaurar el equilibrio hídrico.
Fatiga
La sensación de cansancio o fatiga es otra advertencia frecuente. Cuando no se bebe suficiente líquido en el día, los niveles de energía descienden y la concentración o la agudeza mental pueden verse comprometidas.
Estreñimiento
El agua resulta esencial para que el aparato digestivo funcione correctamente. Si el organismo carece de la cantidad necesaria, la lubricación disminuye y se incrementa la probabilidad de estreñimiento, lo que puede afectar el bienestar diario.

Una de las creencias populares sobre las causas de insuficiencia de líquidos en el organismo suele ser el consumo de té, café e incluso mate. Estas infusiones impactan debido a su alto contenido de cafeína. Si bien poseen un efecto diurético, beber más de un termo o cuatro o cinco tazas diarias no sería un problema para la deshidratación, recomienda la NHS. De hecho, el organismo asegura que podría considerarse una ingesta de líquidos en la dieta diaria.
Beneficios de beber agua y cómo hacerlo un hábito
Adoptar el hábito de beber suficiente agua impacta en múltiples aspectos de la salud diaria. Un cuerpo bien hidratado facilita que el oxígeno y favorece el transporte de los nutrientes hacia los tejidos, mejora la circulación y potencia funciones como la digestión y la salud intestinal. Tomar suficiente ayuda a prevenir infecciones urinarias, combate el estreñimiento y contribuye a mantener la piel en buen estado.
Además, puede reducir el dolor articular, favorecer la claridad mental y elevar los niveles de energía a lo largo del día, informa British Heart Foundation. Estos beneficios demuestran que el agua no solo satisface la sed, sino que también desempeña un papel esencial en el bienestar general. Los expertos de la organización establecieron cinco consejos para convertirlo en un hábito.

Establecer recordatorios
Utilizar alarmas en el celular o aplicaciones específicas puede ayudar a no olvidar beber agua a lo largo del día. Asociar el consumo de líquidos a actividades rutinarias, como al despertar o antes de cada comida, facilita su incorporación.
Involucrar a otros
Compartir el objetivo con familiares o compañeros de trabajo motiva a mantener el hábito. Tener siempre una jarra o botella de agua en reuniones o en la mesa crea un entorno propicio para beber más.
Hacerlo agradable
Añadir rodajas de frutas o hierbas a la botella puede mejorar el sabor del agua. Elegir una botella atractiva o reutilizable aumenta la probabilidad de llevarla consigo y tomar con mayor frecuencia. Expertos señalan que estas prácticas hacen más amena la actividad, incluso para aquellos que no están acostumbrados. Incorporar frutas y verduras con alto contenido de líquido también contribuye a la hidratación y aporta vitaminas y minerales.

Actuar con previsión
En días calurosos, durante el ejercicio o frente a síntomas de malestar, es fundamental beber antes de sentir sed. Observar el color de la orina (que debe ser pálido y claro) sirve como referencia para saber si el cuerpo está bien hidratado, afirman los especialistas citados previamente.
Detectar los indicios de deshidratación a tiempo permite resolver la mayoría de los casos simplemente aumentando la ingesta de líquidos. Sin embargo, hay situaciones en las que los síntomas se agravan y requieren la valoración de un profesional de la salud.
Si la orina oscura es el único signo, usualmente basta con corregir la hidratación en casa. Pero si aparecen síntomas más intensos como palpitaciones, sensación de inestabilidad al caminar, dolores de cabeza persistentes o malestar general, la recomendación es consultar al médico.
Otros signos de alarma incluyen confusión, mareos intensos, desmayos y no haber orinado durante más de ocho horas. Ante estos cuadros, la consulta médica es urgente, ya que la deshidratación grave puede poner en riesgo el funcionamiento de órganos vitales y requerir tratamiento hospitalario para reponer líquidos y sales esenciales.


