Boca, sin juego y sin alma
Desde que empezó el torneo, va de mayor a menor. Se notan fallas en el armado, bajos niveles, problemas físicos... Debe corregir ya.
Vélez le metió dos goles y la verdad es que le hizo precio, porque en realidad fue muy superior: Valdés, Lanzini y Pellegrini la rompieron y fue un triunfazo del Fortín de Guillermo. Boca, en cambio, parecía una lágrima. Se fue derrumbando y a los errores que marcábamos hay que sumar que el equipo estuvo mal armado. ¿Tres número 5 en el medio? No, no se puede jugar con tres volantes centrales.
Asacacíbar no puede ser el mediocampista más adelantado del equipo, por más que llegue al área: ese lugar debe ser para Paredes. Con Delgado se superponen en el círculo central y no gravitan: Valdés y Lanzini los bailaron, así que es un tema a corregir urgente.
De ahí hacia atrás, la defensa entró en un tobogán desde aquel partido con Estudiantes y cada día juega un poco peor. Y arriba, el equipo es livianito, perdió confianza y genera dudas, sin olvidar la cantidad de lesionados que tiene en ese sector.
Tiempo hay, lo importante empieza en abril. Por ahora es para ocuparse, pero si esto no cambia, lógicamente que será un motivo de preocupación.


