Atlético de Madrid / La decisión 2.0 de Griezmann
Orlando City le tienta con una oferta para irse a la MLS ya. Pero el francés quiere salir del Atleti, primero bien, y sobre todo, con un título.
Pero Griezmann se equivocó ya una vez. En el qué (el irse del Atleti) y sobre todo en el cómo (los modos, aquel vídeo grabado como con prisa y casi obligado para despedirse de una afición que le adoraba). Un Griezmann que regresó dos temporadas después y se ganó el perdón desde la hierba. Pidió disculpas antes con el cuerpo, con los goles y gestos, que de palabra. “Pido perdón por el daño que pude haber hecho. Sé que la gente lo quiere escuchar de mi voz”, decía el francés el 16 de octubre de 2022, al término de un Atlético-Athletic, un año después de regresar del Barça, a donde había decidido irse al curso siguiente de La Decisión 1.0., documental que grabó para anunciar qué camino tomaba, o el rojiblanco o el culé, al modo americano, una cultura que siempre le ha fascinado. Un club, el Barça, en el que estuvo dos temporadas y al que se fue porque quería ganar títulos. Y lo hizo, sumó una Copa de azulgrana. Un periodo en el que el Atlético, por cierto, ganó una Liga cuya celebración a él le tocó ver por televisión y la certeza de que se había equivocado mascando por dentro. Entonces volvió, aquel verano de 2021.
Con contrato hasta 2027, en marzo del año pasado ya le dijo a la MLS au revoir, good bye. Porque hay una gran diferencia entre aquella decisión y esta. Más allá de los años y la propia madurez de un futbolista al borde de los 35, Grizi esta vez, cuando se vaya, quiere hacerlo bien. Bien y con algo: un título. “Quiero más: la Liga, la Copa, la Champions con el Atleti”. Se lo dijo a AS en una entrevista en diciembre. Y no eran palabras vacías. Era verdad.
La Liga ya no, pero en Copa el Atlético está a un paso de la final (18 de abril; juega la vuelta de las semifinales el martes 3 de marzo, ante el Barça, con ventaja de 4-0 en la ida) y en Champions, en octavos (10-11 y 17-18 de marzo). Al límite de lo que Orlando quiere. Chocando con lo que Grizi desea. Hacerlo bien. Ya se equivocó una vez y su amor por el Atlético es real, total y profundo, no quiere volver a decepcionar. No se lo perdonaría a sí mismo. Volvió y completó su obra. El club le facilitará la salida. Un club que sabe que esta vez cerrará bien la puerta. Y, si puede, tras pasar por Neptuno. Es su sueño. Y está por delante del americano.


