Tenis | Open de Australia / El mismo Alcaraz
Carlos gana ante Walton su primer partido oficial tras la ruptura con Ferrero. El español puede otra vez con un australiano (13-0) y le espera el alemán Hanfmann.
“Estoy muy contento por poder saltar a pista por primera vez en la temporada. No puede haber escenario mejor que este. Ha sido un gran partido”, resumió el número uno del mundo, que sigue sin perder un partido de primera ronda en Grand Slams. Tampoco ha cedido nunca ante un tenista del país anfitrión en la máxima categoría de torneos (6-0), en los que acumula, con esta, 85 victorias.
Samuel López, ascendido a entrenador principal en el equipo de Alcaraz, siguió el partido a pie de pista, junto al hermano de Carlos, Álvaro, el fisio, Juanjo Moreno, y el agente del murciano, Albert Molina. Más arriba, en la grada, estaba el resto del equipo y parte de la familia, con el padre al frente. El grupo que tomó la decisión del cambio en la dirección, apoyando al ganador de seis majors en el inicio del camino que podría llevarle en Melbourne a completar el Slam de carrera ganando el único que le falta en su palmarés. El miércoles, Alcaraz se enfrentará al alemán Yannick Hanfmann (34 años y 102º), que pudo con el estadounidense Zachary Svajda (7-5, 4-6, 6-4 y 7-6 (3) en 2h51).
Buenos números
El saque, ese trabajo en progreso que intenta mejorar el titán de El Palmar, le funcionó bien con el nuevo estilo, similar al de Djokovic: ocho aces, un 67% de efectividad con primeros, un 77% de puntos ganados con ellos y un 67% con segundos. Las velocidades medias, 191 y 164 km/h, con un tope de 210. Números interesantes.
Así, Alcaraz controló un primer set que se apuntó con un quiebre en el octavo juego y resolvió el segundo en el desempate, después de haber perdido su servicio por primera y única vez en todo el encuentro. Walton (26 años y 79º), voluntarioso pero limitado, peleó en esa fase del partido, aunque no pudo evitar caer de nuevo ante un rival que también le ganó el curso pasado en Queen’s. La tercera manga la controló Carlos sin dificultades. El break para el 4-2 le puso en ruta hacia un triunfo que cerró con otra rotura final y que le permite mirar hacia delante con optimismo, a la espera de mayores retos.


