River y otra energía: los triunfos contagian triunfos
Con un mediocampo renovado a partir de Aníbal Moreno y un Juanfer protagonista, el equipo de Gallardo repitió las buenas sensaciones que había mostrado ante Barracas, aun a la espera de una mejor versión de la delantera.
La temprana expulsión de Manuel Panaro obliga a un asterisco, pero es cierto que el equipo de Marcelo Gallardo ya se había posicionado con la misma vocación de dominio que ante Barracas. En especial Aníbal Moreno, pero también Fausto Vera garantizan el cambio de la energía y el control de los partidos que el año pasado no pudieron Enzo Pérez, Castaño, Portillo ni Galarza. River defiende muy lejos de Beltrán a partir de su nueva dupla de volantes centrales.
En el mediocampo arranca el cambio de un River renovado que, por efecto contagio, también empieza a tener líderes en cada línea. Lucas Martinez Quarta repitió -incluso mejoró- las buenas sensaciones que había dejado el sábado y Juan Fernando Quintero honró el número 10 y la capitanía con su segundo doblete en River -el primero había sido ante Sarmiento de Chaco, por la Copa Argentina 2018-.
Sigue faltando, y no es menor, que los delanteros conviertan goles. Al cabezazo de Gonzalo Montiel contra Barracas le siguió el tiro libre de Juanfer contra Gimnasia, dos soluciones de pelota parada ante rivales atrincherados. La duda que queda alrededor de Facundo Colidio y Sebastián Driussi es si ya llegaron a su techo o si en algún momento se les abrirá el arco. Hoy son el punto más bajo del equipo y no parecen -o hasta ahora no lo demostraron- estar a la altura de la demanda goleadora que necesita River.
En una noche de reencuentro con la victoria como local desde hacía varios meses, el único pecado fue la insólita expulsión autoprovocada por Matías Viña, que encima había jugado otro buen partido. Todavía sin Marcos Acuña disponible, Gallardo tendrá que remendar un equipo que ya empezaba a salir de memoria.
Si 2025 había terminado en medio de la desorientación, la energía parece haber cambiado en 2026: Montiel contagia, Tomás Galván se juega la oportunidad de su vida, Gallardo parece haber encontrado el esquema y nadie extraña a Kevin Castaño. Hasta la llegada de Kendry Páez inspira ilusión -y también la derrota de Boca en La Plata-.
Aún sin menospreciar triunfos que el año pasado se escapaban, el domingo ante Central será un buen examen. El año recién arranca pero River empieza a querer.


