Real Madrid … Y el Bernabéu estalló
Sonora pitada a los jugadores del Madrid centrada en las figuras de Bellingham y de Vinicius. Ambos fueron silbados cada vez que tocaban el balón. Hubo gritos de “Florentino Dimisión”.
Ya cuando llegó el autobús del equipo a las inmediaciones del acceso al estadio, en la Plaza de los Sagrados Corazones, habitual punto de concentración en las denominadas busianas en los partidos importantes de la temporada, los jugadores fueron recibidos con algunos pitos y silbidos augurando lo que pasaría más tarde.
Fue saltar Courtois y los dos porteros canteranos Fran González y Sergio Mestre a calentar hubo pitidos. Cierto es que faltaban más de 40 minutos para el comienzo del encuentro, pero fue llamativo. El meta belga, héroe en algunos partidos, como la final de la Champions de 2022 ante el Liverpool, saltó junto con Fran González y Sergio Mestre recibiendo la primera silbatina. Lo mismo pasó cuando momentos más tarde, los jugadores saltaron a realizar sus ejercicios previos. Un pisotón de Huijsen a Mbappé llevó el susto a la grada, pero eso no frenó la pitada: en el momento de la retirada a vestuarios, y ya con más presencia de público, el tono fue in crescendo.
Fue a partir de las 13:52, cuando la megafonía del estadio Santiago Bernabéu empezó a cantar la alineación. El tono fue elevándose cada vez más. Los decibelios oscilaron entre el 78 y el 82%, pero los que más recibieron fueron Jude Bellingham (82,5%) y sobre todo, Vinicius, que alcanzó los 83 decibelios. Valverde también se llevó una buena silbatina. Conforme se empezó a recitar el nombre de los suplentes, el tono bajó. Pero a la hora de poner el himno, los decibelios volvieron a elevarse hasta un 95%. Incluso hubo aficionados que acudieron con silbatos para protestar con más vehemencia. También hubo gritos de “Florentino Dimisión”.
Otro de los momentos en los que los decibelios alcanzaron niveles elevados fue el del pitido final de la primera parte, cuando el Bernabéu mostró a sus jugadores su descontento una vez más, acentuado en esta ocasión por el mal partido realizado por los suyos en los primeros 45 minutos.
Gritos de “Gonzalo, Gonzalo”
La reprimenda del Bernabéu fue unánime para casi todos los jugadores del Madrid, con alguna honrosa excepción, como Asencio, que en el minuto 26 cortó un avance granota lanzándose al suelo, y Gonzalo, que al borde del descanso realizó un sprint para cortar una contra propiciada por una pérdida de Mbappé, viendo incluso la tarjeta amarilla. Tras los pitos al francés el público madridista mostró su apoyo al canterano coreando su nombre.
Ya en la segunda mitad, con la llegada de los goles de Mbappé (58′) y de Asencio (65′), el ruido fue bajando de tono. Incluso la salida de Asencio, jugó con una máscara al tener fracturada la nariz, fue recibida con una gran salva de aplausos. Seguramente fue por la actuación del zaguero. Vinicius siguió haciendo la guerra por su cuenta, llevándose otra pitada tras realizar una jugada personal en vez de buscar a un compañero. Pero paulatinamente, los pitos y silbidos del comienzo se fueron tornando en aplausos. La irrupción de los jóvenes (Mastantuono y sobre todo Güler) trajo serenidad al estadio.


