Racing volvió a perder: Rosario Central le ganó con un golazo de Di María en un campo de juego lamentable
En el Cilindro, la Academia sufrió su segundo tropiezo en el Apertura
Matías Ruffet, La Nación
En un campo de juego en condiciones paupérrimas, Racing perdió 2-1 con Central, en Avellaneda y continúa sin puntos en el Apertura 2026. La Academia de Gustavo Costas sufrió la jerarquía de Ángel Di María, quien hizo un golazo impensado para abrir el camino en el primer éxito del Canalla en la temporada.
Luego de la consagración de la selección en Qatar 2022, los organizadores del campeonato argentino le pusieron un título rimbombante al certamen: la liga de los campeones del mundo. El rótulo ostentoso, respaldado en la gloria obtenida por el plantel liderado por Lionel Messi en Oriente Medio, chocó en distintas ocasiones contra una realidad cruzada por distintos factores: la rápida salida de los mejores talentos, con una consecuente pérdida de calidad en varios equipos; los fallos arbitrales escandalosos y los cambios reglamentarios durante (o hasta después) de las competencias.
Aun en ese contexto, el pretencioso mote fantasía de los campeonatos domésticos tuvo una suerte de espaldarazo cuando algunos de los futbolistas que integraron la gesta de la selección decidieron volver, como Ángel Di María.
Sin embargo, la liga de los campeones del mundo escribió nuevos capítulos bochornosos y lejanos a un estándar tan elevado como el que presume su promoción. Así, hasta el mismísimo Di María quedó envuelto en los reproches, producto de levantar el trofeo del título asignado a Central después de concluida la fase regular 2025.
Como reflejo del malestar que generó aquella decisión arbitraria de la AFA, Ángel recibió silbidos cuando fue nombrado por la voz del estadio de Racing. Fideo y todos los jugadores elegidos por Costas y Jorge Almirón salieron a disputar este Racing-Central en un campo en condiciones lamentables.
Con lamparones por doquier, arena arrojada en distintos sectores, más panes de pasto injertados que volaban ante cualquier remate o disputa del balón, el césped del Cilindro mostró una de las peores versiones de las que exista registro.
“La falta de lluvias influyó drásticamente en los tiempos de desarrollo porque representa un aspecto clave para el crecimiento de un césped joven”, fue parte de la justificación oficial de la Academia sobre el rotundo deterioro del césped.
Las penosas condiciones del terreno influyeron claramente en el trámite del encuentro, en el que controlar y pasar la pelota se transformaba en una misión casi imposible para la mayoría. Excepto para Di María. El campeón del mundo rompió la paridad con una acción de otro partido y a la altura de su jerarquía: recibió afuera del área, enganchó y dejó desairado a Santiago Sosa, ingresó al cuadro mayor y, con el borde externo de la zurda, sacó un potente remate que se clavó a la izquierda de Facundo Cambeses.
En los 23 minutos previos a esa definición mayúscula del capitán canalla, Racing tenía la mayor parte del tiempo la pelota, pero no conseguía ser profundo. Matko Miljevic, otra vez el más destacado del mediocampo albiceleste, era quien más comprendía las circunstancias y buscaba con remates desde afuera del área, mientras Adrián Martínez combatía en el área contra los centrales.
Como le había ocurrido en La Plata, donde el sábado perdió con Gimnasia, Racing otra vez estaba en desventaja por un golazo y sin conseguir aportarle peligrosidad a la posesión. Valentín Carboni, el juvenil cuya contratación despertó ilusiones y sacudió el mercado de pases, otra vez quedó desconectado del equipo y casi no tuvo participación (fue reemplazado a los 15 del segundo tiempo por Tomás Conechny).
Otro dejá vù que tuvo el elenco de Costas estuvo dado por sus alarmantes retrocesos: cada transición de Central significaba una amenaza seria por el desorden racinguista. Narazeno Colombo se corrió al lateral derecho, debido a la ausencia del lesionado Gastón Martirena (de flojísima actualidad), con lo que Marco Di Césare y Agustín García Basso integraron la zaga que quedó expuesta en el 2-0 de Central.
Di María arrancó en campo propio, Colombo barrió para cortar el avance, pero la pelota rebotó y favoreció a Fideo, quien abrió para Jaminton Campaz, cuya asistencia concluyó con el gol de Véliz, que entró libre para definir ante el achique de Cambeses. Sin monopolizar la pelota, el Central de Almirón había estirado la ventaja y se recluía aún más.
Lo mejor del partido
El descuento de Racing, a los 45, llegó tras un centro de Santiago Solari que cabeceó con excelencia Maravilla Martínez, quien junto con Miljevic más entendió el contexto adverso del partido. El grito del público estuvo en pausa casi tres minutos, tiempo que le llevó al VAR convalidar la conquista, pese a que el 9 de Racing estaba claramente habilitado.
En el segundo tiempo, Racing fue por inercia pero sin claridad, con el agravante de que el campo de juego empeoraba todavía más minuto a minuto. Miljevic, con remates desde afuera, y Baltasar Rodríguez, buscaron un empate que jamás llegaría. Racing sigue con las manos vacías y Central, por un crack como Di María, se llevó los tres puntos en un campo minado.


