Por qué el jugo de zanahoria ayuda al sistema circulatorio
Respaldado por evidencia científica, el consumo habitual de esta bebida natural aporta nutrientes y compuestos bioactivos que contribuyen a fortalecer las defensas, mejorar la circulación y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares
InfobaeEl consumo diario de jugo de zanahoria se convirtió en una tendencia respaldada por la ciencia y por organizaciones internacionales de salud. Esta bebida natural reúne una combinación de nutrientes esenciales y compuestos bioactivos que mejoran el bienestar general y, en particular, protegen el sistema cardiovascular.
Los beneficios del jugo de zanahoria
El jugo de zanahoria destaca por su alta concentración de vitamina A, carotenoides y minerales como potasio y fósforo, componentes fundamentales para el funcionamiento óptimo del organismo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), este alimento protege la salud visual y refuerza el sistema inmunológico, cubriendo necesidades básicas de micronutrientes y antioxidantes.
Entre sus ventajas más notables se encuentra su capacidad para fortalecer las defensas, mejorar la visión y cuidar la piel. Las zanahorias aportan antioxidantes naturales que ayudan a prevenir el envejecimiento prematuro y contribuyen a mantener la firmeza y la hidratación cutánea. Además, el jugo de zanahoria es fuente de fibra, lo cual favorece la digestión y promueve el equilibrio de la flora intestinal.

El aporte de flúor ayuda a proteger dientes y encías, mientras que el fósforo y el potasio benefician la actividad mental y la regeneración de los nervios. Investigaciones de la Universidad del Sur de Dinamarca señalan que los compuestos bioactivos presentes en esta preparación también pueden contribuir a la regulación del azúcar en sangre y a un microbioma intestinal saludable.
Cómo ayuda el jugo de zanahoria a la salud cardiovascular
El corazón y las arterias se ven especialmente beneficiados por el consumo habitual de esta bebida. La riqueza en carotenoides y potasio ayuda a mantener una presión arterial saludable, disminuyendo el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, según la Organización Mundial de la Salud.
Los antioxidantes y compuestos antiinflamatorios presentes en esta preparación natural colaboran en la limpieza de las arterias, evitando la acumulación de placas y reduciendo el estrés oxidativo que afecta al sistema cardiovascular.

Diversos estudios, como los realizados por la Universidad Abierta de Cataluña, subrayan la relación entre las dietas ricas en carotenoides y una menor carga aterosclerótica. Estas sustancias contribuyen a la elasticidad de los vasos sanguíneos y disminuyen la inflamación, factores clave en la prevención de infartos y accidentes cerebrovasculares.
El respaldo científico internacional, respalda que, además, de su capacidad para regular el nivel de azúcar en sangre y mejorar el perfil lipídico hace que su inclusión en una alimentación equilibrada tenga impacto positivo en la salud cardíaca y en la prevención de enfermedades crónicas.
Cómo preparar jugo de zanahoria
La preparación del jugo de zanahoria es sencilla y permite conservar la mayor parte de sus nutrientes. Las investigaciones sugieren utilizar zanahorias frescas, crudas o apenas cocidas, para preservar sus compuestos bioactivos.

Ingredientes recomendados:
- Tres o cuatro zanahorias medianas frescas
- Agua (opcional, para ajustar la textura)
- Jugo de medio limón (opcional, aporta vitamina C y sabor)
- Hielo al gusto (opcional, para servir frío)
Pasos para la elaboración:
- Lavar y pelar las zanahorias cuidadosamente. Si son orgánicas y están bien limpias, se puede conservar parte de la cáscara para maximizar los nutrientes.
- Cortar las zanahorias en trozos pequeños para facilitar el licuado.
- Colocar los trozos en una licuadora y, si se desea, añadir un poco de agua para ajustar la consistencia.
- Licuar hasta obtener una mezcla homogénea. Se puede colar si se prefiere un jugo más suave.
- Agregar jugo de limón y hielo al gusto antes de servir.


